Un total de 55 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o
ex parejas en 2009, un 27,6% menos respecto a 2008, lo que
supone el número más bajo desde que existen datos
estadísticos fiables, a partir de 2003. En sólo 14 de los
casos, las víctimas habían denunciado a los agresores, y no
lo habían hecho en los 41 restantes, según los datos de 2009
presentados hoy por la ministra de Igualdad, Bibiana Aído,
junto al Delegado del Gobierno para la violencia de género,
Miguel Lorente.
Aído, que ha recordado las 77 mujeres
muertas en 2008, se ha mostrado esperanzada porque ni en
enero ni en noviembre de 2009 hubo asesinatos machistas. "Es
posible tener meses de violencia cero y esto es un motivo
importante para la esperanza", ha enfatizado. La titular de
Igualdad ha recalcado que la media de homicidios por
violencia machista ha disminuido un 8,3% desde la entrada en
vigor la ley contra este fenómeno, en diciembre de 2004.
La eficacia de los brazaletes GPS
Las alertas de los brazaletes GPS para maltratadores
motivaron hasta 735 intervenciones policiales entre agosto y
diciembre de 2009, cuando los 167 hombres que portaban este
sistema de localización violaron de media unas cuatro veces
cada uno la orden de alejamiento respecto de su víctima
impuesta por el juez. Según el balance presentado hoy, esta
cifra de actuaciones policiales demuestra la "eficacia" del
sistema de localización y su valor para frenar la violencia
de género, ya que "en todas" estas 735 intervenciones "se
movilizaron agentes policiales", informa EP.
Lorente ha explicado que la incidencia "tan alta" de
alarmas puede deberse a que los portadores de estos sistemas
son maltratadores considerados "especialmente peligrosos".
No obstante, no todos estos casos corresponden a violaciones
reiteradas y voluntarias de la orden de alejamiento, porque
"sobre todo en poblaciones pequeñas", la violación de la
zona de exclusión se puede producir "por accidente".
En total, desde la entrada en vigor de esta iniciativa en
agosto del año pasado y hasta el 31 de diciembre, los jueces
españoles decretaron la instalación de 167 dispositivos de
este tipo y la desinstalación de otros diez. Además, en 82
ocasiones los portadores intentaron manipular el brazalete y
fueron detectados por el sistema.
Respecto a la respuesta de la víctima, en un total de 690
ocasiones las mujeres pulsaron el llamado 'botón de pánico'
para alertar a las fuerzas de seguridad ante el temor de
tener cerca a su agresor, conforme los datos facilitados por
el ministerio de Igualdad.
Según ha explicado la ministra, la cifra de dispositivos
instalados se incrementó sensiblemente en el mes de
diciembre, cuando la Comunidad de Madrid suspendió la
prestación de este servicio y los magistrados comenzaron a
solicitar los GPS que facilita el Estado. En total, el año
pasado se instalaron 89 de estos sistemas en la región.
Ésta es la cifra más alta de GPS funcionando en el
territorio nacional, seguida de los 19 GPS activos en
Andalucía a 31 de diciembre de 2009 y los 13 que a esa fecha
funcionaban en la Comunidad Valenciana. Las únicas regiones
españolas donde ningún juez ha impuesto este sistema son
Murcia, La Rioja y Aragón, además de las ciudades autónomas
de Ceuta y Melilla.
Los brazaletes GPS se imponen por orden judicial en casos
de especial peligrosidad para las víctimas de violencia de
género. Permiten controlar la posición geográfica del
maltratador y velar por que guarde las distancias
estipuladas respecto de su víctima, que también dispone de
un dispositivo de alerta. Funcionan desde el pasado mes de
agosto, cuando las carteras de Igualdad, Interior y
Justicia, acordaron poner a disposición de los jueces
españoles hasta 3.000 dispositivos.
Valoraciones de riesgo
Por otra parte, Lorente ha explicado que a lo largo del
año pasado, las fuerzas policiales realizaron un total de
350.000 evaluaciones de riesgo en casos de violencia de
género, ya fuera en el momento de la denuncia o como medida
de seguimiento tras una actuación previa.
Del grueso de evaluaciones, en aproximadamente 1.200
casos se concluyó que existía una situación de "riesgo alto
o muy alto" y en otras 13.000 que había un "riesgo
moderado". El resto de expedientes fueron considerados casos
de bajo riesgo.
En este sentido, la ministra ha destacado el sistema de
teleasistencia que permite controlar los casos de riesgo
moderado. Según ha dicho, el año pasado cerca de 13.700
mujeres contaban con uno de estos dispositivos de
protección, frente a las 12.274 que lo utilizaban en 2008.