La Audiencia de Barcelona ha condenado a 20 años de cárcel a
Gerard Casero por estrangular a su esposa con el collar que
llevaba. Los hechos ocurrieron en septiembre de 2007. La
mujer le pidió que, dado que se había quedado en el paro, se
hiciera cargo del cuidado de la hija de ambos. El hombre
montó en cólera y mató a su mujer.
El jurado popular que
le ha juzgado considera que Casero es culpable de un delito
de asesinato con las agravantes de parentesco, alevosía y
ensañamiento. El hombre atacó a su mujer por sorpresa en el
garaje de casa, en Parets del Vallès, y la estranguló
mientras respondía "que te calles" a los gritos de dolor de
la víctima.
Para confundir a la policía, el condenado, que ese día
celebraba su cumpleaños, envió desde el móvil de su esposa
un mensaje de texto dirigido a él mismo en el que le decía
que iba a llegar tarde para darle el regalo. Además,
escondió el cadáver en el ascensor del garaje. Casero
confesó los hechos en el juicio.