Durante el año pasado, aumentaron en casi un 20% las
denuncias por malos tratos en Galicia. Sin embargo, no todas
llegarán a resolverse en un juicio, porque muchas serán
archivadas por falta de pruebas o delitos que imputar.
Durante el año pasado, aumentaron en casi un 20% las
denuncias por malos tratos en Galicia. Sin embargo, no todas
llegarán a resolverse en un juicio, porque muchas serán
archivadas por falta de pruebas o delitos que imputar. De
hecho, el número de sentencias y órdenes de alejamiento
pedidas y aprobadas descendió en 2009.
A falta de que el informe anual de la oficina del fiscal
superior de Galicia esté terminado, Carlos Varela adelantó
ayer algunos datos sobre la violencia machista en la
comunidad tras una reunión con la secretaria general de
Igualdade de la Xunta, Marta González, y representantes de
la Delegación del Gobierno y los cuerpos de seguridad del
Estado para mejorar la coordinación en esta materia. Hasta
8.333 veces se han puesto denuncias por violencia machista
el pasado año, un 19,95% más respecto a 2008, aunque Varela
matizó que no todas llegarán a juicio pues aún deben pasar
la criba (diligencias previas) de la fiscalía. Pontevedra es
la provincia con más denuncias (3.595) y también en la que
más aumentan, un 29,6%. Le sigue de cerca A Coruña (3.446,
un 15,7% más) y, a gran distancia, Lugo y Ourense (822 y
470, respectivamente). Varela achacó esta gran diferencia
entre las provincias atlánticas y de interior a la
distribución de la población y también al mayor predominio
del ámbito rural en Lugo y Ourense. En el total de llamadas
a los número de atención se refleja esta misma tendencia, ya
que el 77% proceden de zonas urbanas.
A lo largo de 2009, fueron solicitadas 2.118 órdenes de
alejamiento (un descenso del 3,94% más respecto a 2008) de
las que 1.537 fueron aceptadas (la cifra baja en más de un
10%). Las sentencias en casos de violencia machista -que en
una de cada tres veces se resuelve con un juicio rápido-
también descienden hasta las 1.072, un 8,76% menos, aunque
hay que tener en cuenta que pueden juzgar más de un delito
(es decir, que varias denuncias se resuelvan en un único
juicio). De ellas, 725 fueron condenatorias mientras que las
347 restantes fueron absolutorias.
De la reunión salió además la intención de elaborar un
estudio que "radiografíe" las características de la
violencia machista en Galicia para implementar las medidas
de prevención. A la imagen y semejanza del perfil del
pirómano que ya se marcara la fiscalía, el estudio pretende
"definir perfiles de riesgo en los agresores", aquellos que
puedan reincidir, por ejemplo, y dirigir así los esfuerzos a
"estas situaciones más peligrosas". "Las fuerzas de
seguridad tienen unos recursos y muchas veces son
insuficientes. Hay que disponer mejor de ellos", explicó
Varela. El trabajo tardará más de un año en estar listo y
abordará aspectos sobre cómo se manifiesta la violencia,
dónde, causas, perfil de los autores o dinámicas
socio-culturales.