«No parece lógico que se denuncie la
trata en unas páginas y que se
puedan anunciar en otras», lamentó
Aído.
La
ministra de Igualdad, Bibiana Aído,
volvió a reclamar ayer a los medios
de comunicación que sean coherentes
y retiren los anuncios de contactos:
«No parece lógico que se denuncie en
unas páginas la trata de mujeres con
fines de explotación sexual y que se
pueda anunciar en otras»,
puntualizó.
LA
RAZÓN eliminó este tipo de anuncios
el pasado mes de diciembre.
La titular de Igualdad explicó que,
en su opinión, «no se trata sólo de
una publicidad que atenta contra la
dignidad de las mujeres, sino que
esta publicidad contribuye al éxito
de un negocio que se basa en su
explotación y eso, sin duda, es algo
contra lo que tiene que ir toda la
sociedad, las instituciones en su
conjunto y, desde luego,
los medios de comunicación tienen un
papel importantísimo al respecto»,
señaló.
Aído, que presentó ayer con el
ministro de Interior, Alfredo Pérez
Rubalcaba, el balance del Plan
Integral de Lucha contra la Trata de
Seres Humanos con Fines de
Explotación Sexual, recordó que en
«la mayoría de los países de nuestro
entorno» no hay páginas de contactos
en los medios gracias a códigos de
autorregulación propios. «Sin duda,
tendremos un país bastante más digno
cuando esto suceda», indicó.
Colaboración
Por su parte, el ministro del
Interior informó de que las Fuerzas
y Cuerpos de Seguridad del Estado
identificaron y atendieron el pasado
año a 1.301 víctimas de la
trata de seres humanos con fines de
explotación sexual –entre un total
de 6.157 potenciales– de las cuales
«la práctica totalidad» colaboró con
la Policía y la Guardia Civil. El
perfil de la víctima que llega a
España para su explotación sexual,
comercial o para realizar trabajos
forzados es el de una mujer, de
entre 23 y 32 años y en situación
irregular. Los clubes de alterne y
los hoteles o plazas fueron los
lugares con un mayor número
potencial de víctimas detectadas.
Para el ministro, una de las claves
del alto índice de cooperación ha
sido la introducción del artículo 59
bis en la Ley de Extranjería, que
introduce un periodo de reflexión de
al menos 30 días para que la víctima
decida si desea cooperar en la
investigación.
Como consecuencia del plan integral,
aprobado el 12 de diciembre de 2008,
la Policía y la Guardia Civil han
logrado identificar y actuar
contra 158 grupos criminales y han
detenido a 726 personas. En
total, se efectuaron 885
inspecciones de locales y se
levantaron 392 atestados
policiales. Dichos datos
demuestran, según Rubalcaba, que la
«represión policial» contra las
mafias «está surtiendo efecto».
Finalmente, Aído anunció que este
año se mantendrá la dotación de dos
millones de euros para medidas de
protección y asistencia social, que
incluyen la creación de unidades
móviles y pisos de acogida, de
formación para el empleo o atención
médica, psicológica o jurídica.
ANÁLISIS
50.000 mujeres viven controladas por
las mafias
-
¿Cuántas víctimas hay en España?
–Existen al menos 50.000. Los
colectivos más vulnerables son los
menores no acompañados y las
inmigrantes procedentes de Rumanía y
Bulgaria.
-
¿De dónde proceden?
–Principalmente de Rumanía, Rusia,
Ucrania, Brasil, Colombia, Ecuador,
República Dominicana, Paraguay,
Venezuela y Nigeria. Uno de los
fenómenos observados en los últimos
años es el aumento de víctimas
procedentes de China –aunque su
volumen todavía no es demasiado
importante– , principalmente para
realizar trabajos forzados.
-
¿Qué tareas están obligadas a
realizar?
–La mayoría de las víctimas
identificadas son objetos de la
trata de seres humanos para la
explotación sexual. El perfil de
edad escogido por la mafias es el
que va desde los 23 a los 32 años,
aunque también obligan a trabajar en
el negocio del sexo a menores de
edad. En un porcentaje menor, existe
tráfico de hombres y mujeres para
realizar trabajos forzados,
principalmente en la agricultura y
la construcción.
-
¿Cómo consiguen introducir a las
víctimas?
–La Fiscalía alertó el pasado mes de
enero que Galicia se había
convertido en un coladero por el que
las mafias introducían fácilmente a
las víctimas. Estas mujeres suelen
entrar en España con un visado de
turista, pero a los tres meses pasan
a ser irregulares. El miedo a ser
expulsadas y las amenazas de las
mafias las empujan a ejercer la
prostitución.