Un hombre de 60 años fue
detenido ayer en Córdoba
acusado de haber
asesinado en su
domicilio a una
prostituta de 30 años
cuya compañía
frecuentaba desde hace
tiempo y con la que
solía mantener
frecuentes peleas. El
cadáver de la mujer fue
localizado sobre las
12.30 horas, después de
que el sospechoso
llamara a un cerrajero
para abrir la puerta del
inmueble, pues se había
dejado las llaves
dentro, un descuido que
le ocurría con
frecuencia.
Cuando el operario
franqueó la entrada
encontró un charco de
sangre y preguntó al
propietario de la
vivienda qué había
pasado. Éste le invitó a
entrar para que
contemplara «a la muerta
que tengo dentro». El
olor obligó a los
agentes de la Policía
local a utilizar
mascarillas para retirar
el cuerpo.
Hace una semana
Los vecinos explicaron
que la víctima, conocida
como Antonia, 'La
Moñetes', y originaria
de Huelva, residía en el
barrio cordobés de Los
Vikingos y ejercía
habitualmente la
prostitución en la
esquina de una farmacia,
muy cerca del piso del
detenido -identificado
como S.C.-. La fallecida
fue vista por última vez
frente a ese inmueble
hace una semana, por lo
que todos los indicios
apuntan a que podría
llevar ese tiempo
muerta. No obstante, las
autoridades no dieron
detalles sobre cómo pudo
haberse producido el
crimen.
Una mujer que conocía a
la prostituta aseguró
que ésta había sido
advertida en varias
ocasiones de que no se
relacionara con el
sospechoso, al ser un
individuo solitario y de
conducta problemática
que tiene problemas con
el alcohol. Incluso la
propia víctima había
reconocido que el hombre
había intentado
agredirla en más de una
ocasión.
El vecindario comentó
que las discusiones
entre ambos eran
continuas y precisaron
que la última vez que se
oyeron gritos en la casa
de S.C. fue el Sábado
Santo. Las diferencias
solían producirse por
motivos económicos, ya
que Antonia ofrecía sus
servicios sexuales
porque «necesitaba
dinero para comprar
droga», coincidieron
varios residentes.

