La Generalitat de Cataluña está realizando una macroencuesta
telefónica a 14.000 mujeres para detectar casos no
denunciados de malos tratos. Los entrevistadores preguntan a
las participantes -escogidas al azar- sus percepciones y
experiencias personales sobre la violencia contra las
mujeres. La iniciativa trata de averiguar si en distintos
ámbitos de la vida cotidiana -en la calle, en el trabajo o
en casa- la mujer se siente víctima de violencia.
¿Su
pareja la ridiculiza y la hace sentirse inferior? ¿Le impide
hablar con otros hombres? ¿Le impone cómo debe vestir?
¿Quiere controlar dónde está y qué hace? Ésas son algunas
preguntas que, sobre el ámbito doméstico, recoge la
encuesta, que finalizará el próximo mes de junio. "Los datos
policiales sólo son la punta del iceberg de lo que está
pasando. Por eso necesitamos una encuesta como ésta", ha
defendido la responsable del programa contra la violencia
machista del Departamento de Interior, Alba García.
Interior, que ya ha elaborado 1.000 encuestas -cada una
de ellas cuesta alrededor de 17 euros- confía en que las
mujeres que efectivamente sufren malos tratos se atrevan a
contarlo, incluso por teléfono. "Las experiencias de otros
países muestran que es posible. Además, hemos cuidado mucho
la forma de hacer las preguntas y, de momento, están siendo
muy bien recibidas", ha añadido el responsable de encuestas
de Interior, Josu Gondra. Entre otras facilidades, la mujer
puede elegir en qué momento y a qué número de teléfono se le
puede llamar para responder a las preguntas.
El año pasado, Cataluña registró 13.910 denuncias por
violencia machista en el ámbito de la pareja y casi 7.800
hoombres fueron detenidos.