La mujer de 51 años acuchillada anoche en Museros (Valencia)
había sufrido amenazas por parte de su ex pareja, autor
confeso de su muerte, según han relatado hoy vecinos de esta
localidad del área metropolitana de Valencia. La víctima,
que se llamaba Irene R., se había separado de él, un hombre
de 57 años de nacionalidad búlgara, y había iniciado los
trámites de divorcio. Según fuentes de la Delegación del
Gobierno en Valencia, la mujer había presentado una denuncia
por amenazas, pero no se había dictado ninguna medida
cautelar y el procedimiento estaba en marcha. La fallecida,
además, denunció a su ex pareja por impedirle el acceso al
domicilio conyugal, ha informado el Tribunal Superior de
Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV).
Tras la
separación, la mujer residía en la casa de sus padres en la
localidad de Meliana, un municipio situado a pocos
kilómetros de Museros. La víctima trabajaba en la empresa de
vigilancia Iris Seryman, subcontratista de Vossloh España,
dedicada a la construcción de material ferroviario y cuyo
comité de empresa ha expresado hoy su "más firme" repulsa
ante este "horrendo crimen" con una concentración a la
entrada de la fábrica en Albuixech.
Según la investigación, Irene R. se desplazó a la que
fuera la residencia conyugal y donde seguía viviendo su ex
pareja con una nueva compañera. La víctima pretendía recoger
unas pertenencias en el domicilio, que se había puesto a la
venta, cuando se produjo el ataque. Minutos después del
asesinato, el presunto autor se presentó en casa de su
vecina confesando los hechos. Esta inmediatamente llamó al
servicio de Emergencias 112. La Policía Local se personó en
el lugar y detuvo al hombre, que no paraba de decir: "He
matado a mi mujer". Los agentes de la Policía Local que
acudieron al domicilio encontraron el cadáver de la mujer,
que presentaba varias puñaladas en el cuerpo, especialmente
en el pecho. Además se incautaron de un cuchillo que se
encontraba en las proximidades de la víctima. De la
investigación se encarga ahora la Guardia Civil.
"Era una muerte anunciada", ha comentado una amiga de la
fallecida esta mañana. Según su testimonio, la víctima
sufría maltrato físico y psicológico por parte de su ex
pareja. Rosa Alcover, vecina del detenido, afirma que la
fallecida sentía "temor, miedo e impotencia". Esta mujer ha
comentado que hacia las siete y media de la tarde de ayer la
víctima acudió con una "actitud tranquila" al domicilio para
recoger unas maletas. Su ex pareja le dijo que no viniera a
molestar y comenzó a insultarla. Poco después, sucedió la
tragedia: "Incluso se brindó a que entráramos a ver lo que
había hecho". Todo sucedió "muy rápido", apunta Carlos, un
vecino del bloque contiguo a donde sucedieron los hechos.
Otros vecinos insisten en que el detenido maltrataba
psicológicamente a Irene, a la que, relatan, llegó a golpear
en una ocasión. "Lloraba muchas veces en la terraza y se
desahogaba", indica una mujer que se presentó como amiga de
la fallecida. "Él la insultaba constantemente", asegura, e
Irene le relató que "le estaba haciendo la vida imposible".
En una ocasión, "la había golpeado, empujado y hecho daño en
el brazo".
La mujer asesinada en Museros es la vigésimo tercera
víctima de violencia doméstica en España en lo que va de año
y la décima en este mes -este abril es el que acumula mayor
número de fallecidas desde 1999-. De todas ellas, sólo
cuatro habían presentado una denuncia y una de ellas, tras
plantearla, la había retirado, según los datos del
Ministerio de Igualdad. La mayoría de los agresores eran
españoles (13) frente a 10 extranjeros. La estadística de
las víctimas mortales por violencia de género es
especialmente dramática este año si se compara con el
pasado, ya que prácticamente han fallecido el doble de
mujeres que las que murieron a manos de su pareja en 2009
por estas mismas fechas. Hasta el 30 de abril de 2009 el
número de víctimas era de 12 frente al actual, de 23. Un año
antes, en 2008, había 24 fallecidas hasta abril, mientras
que en 2007 fueron 22 y en 2006 se registraron 27.