Una mujer de 74 años fue encontrada ayer muerta, con una
catana clavada en el cuello, en su vivienda de la céntrica
calle de Enmedio de Castellón. La fallecida fue identificada
como Concha Roig que, durante la legislatura de 1979-1983,
ocupó un puesto de concejal tras ser elegida en la
candidatura por UCD.
Una mujer de 74 años fue encontrada
ayer muerta, con una catana clavada en el cuello, en su
vivienda de la céntrica calle de Enmedio de Castellón. La
fallecida fue identificada como Concha Roig que, durante la
legislatura de 1979-1983, ocupó un puesto de concejal tras
ser elegida en la candidatura por UCD. La policía baraja el
robo como principal móvil del crimen que, durante toda la
jornada, convulsionó la capital de La Plana. La única
hipótesis que ha descartado la policía es que se trate de un
caso de violencia de género. Concha Roig era viuda de un
conocido abogado, Manuel Benedito, y tenía cuatro hijos.
La llamada de alerta se registró poco después de las
8.30, cuando la asistenta del hogar accedió al domicilio,
donde la ahora fallecida vivía sola, y encontró el cadáver.
La Policía Nacional recibió el aviso y, al llegar al lugar
de los hechos, en el ático del número 103 de la calle de
Enmedio, comprobó que el cuerpo se encontraba en un punto
muy cercano a la puerta, que presentaba varias heridas y que
tenía clavada una catana japonesa en el cuello, según
indicaron fuentes de la policía. Según los primeros
indicios, la agresión debió ocurrir a primeras horas de la
noche del martes al miércoles.
De la primera inspección ocular, que se prolongó durante
más de tres horas, los agentes determinaron que podría
tratarse de un robo, ya que una parte de la casa estaba
desordenada, aunque la puerta no presentaba signos de haber
sido forzada. Además, la policía considera probable que la
catana, el arma que con toda probabilidad le causó la
muerte, estuviera en la propia vivienda, ya que la ex
concejal era aficionada a las antigüedades y, entre otras
cosas, coleccionaba catanas.
Durante la tarde de ayer, la Policía Judicial y la
Policía Científica llevaron a cabo una segunda inspección
del lugar de los hechos, con el fin de tratar de determinar
si el crimen realmente fue consecuencia de un robo o
dilucidar si el desorden hallado en la vivienda fue producto
de un intento de huida de la víctima antes de su muerte.
Se da el caso de que una de las hijas de la fallecida
vive en un piso del mismo edificio en el que fue hallada
muerta la ex concejal, con lo que, poco antes de mediodía,
la calle de Enmedio vivió un auténtico revuelo de
familiares, allegados y amigos de la familia.
El alcalde de Castellón, Alberto Fabra, mostró ayer mismo
sus condolencias en nombre de la corporación municipal a la
familia de Concha Roig y se manifestó "consternado" ante la
muerte "de la que en su día representó a los vecinos de
Castellón".