Rafaela Rueda Contreras, de 42 años, había denunciado por
maltrato dos veces a su ex pareja. Ayer, poco antes de la
una de la tarde, él la golpeó en la cabeza con una azada en
plena calle Real de la localidad granadina de Pinos Puente,
que en ese momento estaba muy concurrida. El presunto
asesino, J. H. F., de 67 años, había mantenido con la
víctima una relación sentimental durante un lustro hasta
que, hace unos meses, ella decidió separarse. Ayer la mató y
luego se entregó en el cuartel de la Guardia Civil.
Con
Rafaela son ya 34 las mujeres muertas por violencia de
género en lo que va de año. Siete más que en 2009. Siete de
ellas habían denunciado a su maltratador y cinco tenían
órdenes de protección en vigor.
En el caso de Rafaela, el Juzgado de Violencia sobre la
Mujer 1 de Granada decretó una orden de alejamiento del
agresor el 2 de junio. Precisamente ayer por la mañana,
Rafaela había acudido al Centro de la Mujer para continuar
con el tratamiento psicológico que seguía para superar el
drama del maltrato. "No estaba tranquila, pero había ido a
juicio y estaba saliendo adelante", explicó la coordinadora
del Instituto Andaluz de la Mujer, Carmen Solera.
El miércoles, miembros de la Guardia Civil visitaron a la
víctima en su casa para interesarse por su estado. Rafaela
dijo que no había vuelto a ser molestada por su ex pareja y
que la orden de alejamiento no había sido incumplida. La
víctima era usuaria del servicio de teleasistencia del
Ministerio de Igualdad.
Pero el agresor la encontró mientras circulaba con su
ciclomotor. Rafaela, que era discapacitada visual y vendía
cupones, recibió el golpe mortal con una azada que el hombre
sacó de una bolsa que llevaba en la parte trasera de la
moto.