Eran las diez de la mañana cuando Víctor Frutos recibió ayer
la llamada del alcalde de Andoain, Estanis Amutxastegi, para
comunicarle la detención de un menor de 17 años, acusado de
la agresión sexual y la paliza que sufrió su hija de 18 años
el pasado 25 de junio cuando volvía de una noche de fiesta
con sus amigas.
Eran las diez de la mañana cuando Víctor
Frutos recibió ayer la llamada del alcalde de Andoain,
Estanis Amutxastegi, para comunicarle la detención de un
menor de 17 años, acusado de la agresión sexual y la paliza
que sufrió su hija de 18 años el pasado 25 de junio cuando
volvía de una noche de fiesta con sus amigas. El padre de la
joven confiesa que sintió satisfacción con la noticia y
gratitud por las muestras de apoyo recibidas tanto desde el
Ayuntamiento como por parte de los vecinos del pueblo
durante las últimas semanas: "Estamos contentos con la
detención de ese sinvergüenza, pero no hay derecho que
porque tenga una minoría de edad pueda hacer lo que le dé la
gana. Las instituciones tienen que responsabilizarse de que
los menores cumplan las condenas", denuncia Víctor Frutos en
declaraciones a este periódico.
El presunto autor de la agresión, con antecedentes
delictivos y de etnia gitana, vive en Lasarte aunque tiene
familia en Andoain. Llevaba un tiempo formando parte del
grupo de amistades de la joven agredida y se encontraba en
paradero desconocido desde el momento de los hechos hasta
que fue arrestado ayer, en San Sebastián, por agentes de la
Ertzaintza cuando se dirigía a entregarse en un juzgado de
la capital guipuzcoana.
El Ayuntamiento, que se ha volcado con la familia desde
el primer momento de la agresión, se ha ofrecido para
presentarse ante los tribunales como acusación particular.
"Desde que ocurrió el incidente todo el pueblo se ha volcado
con nosotros y el alcalde me dijo que me olvidara del tema,
que ellos se encargarían de todo", cuenta Frutos. El
incidente conmocionó a los habitantes de Andoain y las
instituciones no perdieron un minuto en condenar la brutal
paliza que recibió la joven. Incluso, el Ayuntamiento se
comprometíó a adoptar "el firme compromiso de garantizar la
mayor seguridad" para las mujeres jóvenes y ciudadanía de
Andoain.
La joven se recupera en su casa. Según su padre, se
encuentra bien de ánimo arropada por su familia tras
abandonar el Hospital Donostia donde estuvo ingresada en la
UCI con la mandíbula rota y un edema cerebral. Tras un
pronóstico delicado, cuando la joven recuperó la consciencia
pudo relatar lo sucedido e identificar a su agresor. "En
cuanto se despertó dio el nombre y el apellido del chico
porque se conocían de la cuadrilla. A todos extrañó que
siendo del mismo grupo la golpeara y la agrediera como lo
hizo. Las amigas de mi hija no se lo podían creer", señala
el padre.
El ataque ocurrió en la madrugada del pasado 25 de junio,
en plenas fiestas de San Juan, cuando la joven volvía a su
casa tras haber pasado la noche con sus amigas. Cuando
apenas le quedaban 100 metros para llegar a su domicilio, el
presunto agresor se abalanzó sobre ella y la obligó a entrar
en un garaje propiedad de su abuela, según relató Víctor
Frutos. Una vez allí agredió sexualmente a la chica y le
propinó una paliza que la dejó inconsciente, tras lo que el
presunto autor de la agresión la abandonó en la trasera de
la calle Aita Larramendi, en una zona de huertas situada en
un callejón sin salida junto a las vías del tren. Una vecina
la encontró y llamó a los servicios de Urgencias.
"Mi hija se resistió y por eso le pegó así. Es muy menuda
pero peleona, y se defendió", explica el padre, que cree que
su hija se repondrá del golpe emocional porque está
anímicamente fuerte y apoyada por la familia y los vecinos.
Víctor Frutos espera que los tribunales se hagan cargo del
menor y que, si se celebra el juicio, cumpla con la condena
que le toque. "Es responsabilidad de las instituciones que
los menores cumplan de alguna forma y que no salgan al día
siguiente a la calle", concluye Frutos.
[La Ertzaintza detuvo ayer a un hombre de 32 años, con
antecedentes delictivos, después de que presuntamente
hubiera tirado por las escaleras y hubiera agredido a su ex
compañera sentimental en el municipio vizcaíno de Santurtzi.
El detenido había agredido en ocasiones anteriores a su ex
pareja].