La familia de la menor hallada muerta el miércoles en un
contenedor de Leganés acudió ayer al Instituto Anatómico
Forense, donde se realizaba la autopsia del cadáver. Allí
revelaron que perdieron el rastro de la joven el martes 9
cuando su ex novio fue a buscarla pese a que habían roto
hace dos semanas. Al parecer, él no dejaba de acosarla.
"Ojalá le caiga todo el peso de la ley y en lugar de cumplir
25 años tenga que cumplir 400". Estas palabras, pronunciadas
con rabia, las soltó a mediodía de ayer Antonio, el
padrastro de Silvia Rodríguez Fernández, la joven de 16 años
que murió tras recibir un profundo corte en el cuello. La
policía busca desde la noche del miércoles a Cristian, un
peruano de 21 años que estuvo saliendo durante un año con la
fallecida. Habían roto hace unos 15 días, pero él no había
parado de acosarla durante ese tiempo.
Los familiares acudieron ayer por la mañana al Instituto
Anatómico Forense para hacerse cargo del cuerpo. La joven no
será velada hasta el lunes y enterrada en el cementerio Sur
hasta el día siguiente. El forense que lleva el caso ha
retrasado el final de la autopsia hasta pasado mañana a la
espera de unos análisis finales. El análisis post mórtem
confirmó ayer que la muerte de la joven la produjo un
profundo corte en el cuello, según fuentes judiciales.
Las que llegaron destrozadas fueron la madre y la hermana
de la fallecida, Sagrario y Verónica, que tuvieron que ser
ayudadas por familiares y amigos para entrar en el
instituto. Estaban tan afectadas que no pudieron hablar con
los periodistas. Sí hablaron otros allegados y conocidos.
Silvia, que residía en Parla, conoció a Cristian hace un año
en un parque. Desde entonces los familiares le habían dicho
que él no era una buena compañía y que era preferible que lo
dejara. La chica lo hizo hace dos semanas, pero aún tenía
ropa en casa del novio, en Leganés. De hecho, le comentó a
su madre que se pasaría un día a recogerla. Durante esos 15
días, el ex novio no paró de enviarle mensajes y de
acosarla. Un día acudió incluso al piso de la joven, en
Parla. "Él no era trigo limpio, pese a que algunos que le
conocían decían que era buena persona", destacó su
padrastro.
El martes por la mañana Silvia acudió a sus clases de
peluquería en un instituto de Parla. A la salida le esperaba
Cristian que la recogió en su coche. Ahí se pierde el rastro
de la joven. A los familiares no les sorprendió su ausencia
porque había dicho que a lo mejor se quedaba a dormir en
casa de una amiga. Pero las cosas no eran así. La voz de
alarma la dio un hombre que halló el cadáver en el interior
de una maleta en un contenedor, frente al número 5 de la
avenida de Alemania, en el barrio de El Carrascal. El
asesino se deshizo de la víctima a 100 metros de donde vive
Cristian. La policía ha centrado en este las investigaciones
porque además han aparecido manchas de sangre en su
habitación, debajo de la cama. "Estamos destrozados, porque
nadie se esperaba algo así", comentó Ana, la tía de la
menor.
Fuentes judiciales explicaron que no había denuncia
previa por malos tratos o por acoso dentro de la pareja.
Estas fuentes comprobaron tanto los juzgados de Parla como
de Leganés.