Un hombre español de 59 años, natural de un pueblo de
Badajoz, se suicidó ayer tras matar de un disparo a su ex
pareja, una mujer marroquí de unos 44 años que residía en la
capital pacense. La víctima le había denunciado varias veces
por amenazas y logró ser protegida con una orden de
alejamiento, aún en vigor en el momento de la muerte.
Un
hombre español de 59 años, natural de un pueblo de Badajoz,
se suicidó ayer tras matar de un disparo a su ex pareja, una
mujer marroquí de unos 44 años que residía en la capital
pacense. La víctima le había denunciado varias veces por
amenazas y logró ser protegida con una orden de alejamiento,
aún en vigor en el momento de la muerte. El pasado
septiembre, el nivel de riesgo se rebajó de medio a "no
apreciado", según informó la delegada del Gobierno, Carmen
Pereira. Con este crimen suman ya 69 las víctimas mortales
de la violencia machista en lo que va de año, 14 más que en
todo el año anterior.
El crimen ocurrió sobre las nueve de la mañana en un
edifico de la capital pacense. El presunto autor de la
muerte, que había estado ingresado en un centro psiquiátrico
por intento de suicidio, esperó a que la víctima regresara a
casa tras llevar al colegio a la hija de ambos, de nueve
años, y le disparó varias veces con una pistola en la
vivienda. Después se disparó a sí mismo y cayó o se tiró
-anoche aún se investigaba- del cuarto piso al patio
interior del bloque de viviendas. Los agentes investigan la
procedencia de la pistola con la que presuntamente el
homicida ha puesto fin a la vida de su ex mujer.
La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire
Pajín, informó ayer en el Congreso de que solo 18 de las
víctimas mortales de este año había denunciado. "Es una
evidencia que, si las mujeres no denuncian, no podemos
protegerlas", afirmó. En este sentido, dijo que la polémica
por las denuncias falsas "hace un flaco favor" a la lucha
contra la lacra de la violencia machista.
La cifra de víctimas mortales de este año se acerca a los
peores registros, las más de 70 de 2003, 2004, 2007 y 2008.
En estos momentos se está pendiente de confirmar si María
Piedad García Revuelta, de 31 años, sigue con vida. Lleva
desaparecida desde el domingo, después de que su ex
compañero sentimental, Javier Sánchez-Toledo Carmona, de 38
años, fuera hallado ahorcado ayer en un paraje boscoso de
San Lorenzo de El Escorial (Madrid) por unos ciclistas. La
Guardia Civil ha rastreado diversas zonas en los últimos
días, pero hasta el momento no ha localizado a la mujer.
La desaparición ocurrió el domingo, cuando ambos
celebraban junto con otros compañeros del supermercado en el
que trabajaban la cena de Navidad. Cuando terminaron de
cantar en un karaoke, Sánchez-Toledo se ofreció a llevar a
García a su domicilio, en Boadilla del Monte. Fue la última
vez que la vieron con vida. A la mañana siguiente, la madre
de la desaparecida recibió un mensaje en su móvil desde el
teléfono de su hija, en el que decía que no volvía a casa.
Los familiares creen que no lo mandó la mujer.
El hombre también estaba desaparecido hasta que lo
encontraron los ciclistas. No dejó ninguna nota ni señal que
permitiera hallar a María Piedad García. Hoy continuarán los
rastreos.