La violencia de
género no son sólo
los golpes, las
amenazas o las
vejaciones, sino
también la violencia
económica, es decir,
la que se produce
cuando el hombre
evita que su pareja
o expareja haga uso
de los recursos
materiales que ella
tiene o de los
compartidos dentro
de la propia
familia.
Así se ha puesto de
manifiesto hoy en la
jornada de
sensibilización
sobre violencia
económica
organizada, en el
Instituto de la
Mujer, por la
Comisión para la
Investigación de
Malos Tratos a
Mujeres en la que
han participado
expertas en la
materia.
La presidenta del
Observatorio contra
la Violencia
Doméstica y de
Género, Inmaculada
Montalbán, ha
señalado en su
intervención que de
las mujeres
asesinadas el pasado
año a pesar de haber
presentado denuncia
contra sus agresores
(22), tres habían
afirmado que sus
respectivas parejas
no les daban el
dinero necesario
para el sustento de
los hijos.
"La violencia
económica es una
manifestación más de
la violencia de
género porque, en
definitiva, es un
modo por el que se
pretende mantener
una situación de
dominación y
subordinación sobre
la mujer", ha
afirmado Montalbán.
La presidenta del
Observatorio ha
indicado que en la
actualidad la
jurisprudencia se
encuentra en una
"fase inicial" de
exploración de esta
violencia y ha
confiado en que los
tribunales vayan
consolidando su
doctrina en esta
materia.
"Nos queda una tarea
ingente por hacer,
aunque se han dado
ya los primeros
pasos", ha opinado
Montalbán.
La presidenta de la
Comisión para la
Investigación de
Malos Tratos a
Mujeres, Susana
Martínez, ha
subrayado que "la
autoridad de la
pareja a través del
control de los
recursos económicos
sigue siendo
invisible".
A su juicio, esta
violencia económica
impide en muchos
casos que las
mujeres denuncien
los malos tratos,
porque dependen
económicamente de su
pareja.
Martínez ha
explicado que
también se produce
violencia económica
una vez rota la
relación
sentimental, a
través, por ejemplo,
del impago, por
parte del hombre, de
la pensión
alimenticia de los
hijos o de su parte
de la hipoteca de la
casa que puede
provocar un
desahucio.
"Por eso es
fundamental que la
mujer logre la
independencia
económica", apunta.
Para la directora
del Instituto de la
Mujer, Teresa Blat,
es "absolutamente
necesario" que se
visibilice esta
"forma indirecta de
violencia de
género", así como
sus modalidades y
las consecuencias
que acarrea.

