La Comisión 8 de marzo, formada por 25 organizaciones feministas madrileñas, denunció ayer que hayan tenido que cambiar el día y la disparidad de criterios seguida en las diferentes ciudades. En Barcelona, Bilbao, Valencia, Santander o Albacete sí se celebrará el próximo sábado. "El 8 de marzo es una fecha conmemorativa, con un valor reivindicativo y simbólico muy importante", señalan desde la Comisión 8 de marzo. "Por un día, la pluralidad del movimiento, la diversidad de posiciones, sensibilidades, trabajos y posturas feministas se reúnen para hacer un llamamiento a las mujeres y ocupar la calle bajo un lema común, consensuado por todas".
La Delegación del Gobierno de Madrid señala que no ha habido "prohibición" sino "un traslado para garantizar el derecho a la reflexión de los ciudadanos antes de las elecciones", en palabras de un portavoz. El Tribunal Superior de Justicia indicó que el derecho de participación política, un derecho discontinuo, debe prevalecer en este caso sobre el derecho de reunión, que puede ejercitarse en cualquier fecha. El tribunal insiste en la necesidad de garantizar la "asepsia" a los votantes antes del día de la votación.
La Comisión del 8 de marzo rechaza "absolutamente la sospecha de falta de neutralidad ideológica", e insiste en que durante los últimos años el movimiento feminista se ha conseguido reivindicar como un "movimiento autónomo, libre de toda tutela partidista". "El Gobierno por un lado afirma su compromiso con las mujeres y por otro nos prohíbe manifestarnos para reivindicar nuestros derechos en un día de conmemoración internacional que además este año cumple su primer centenario", concluye. "El 8 de marzo no es propiedad de nadie, es el día de todas las mujeres".

