El fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia
de Castilla-La Mancha (TSJC-M), José Martínez
Jiménez, ha asegurado hoy que sería aventurado
calificar como un error judicial el crimen
ocurrido la semana pasada en Alovera
(Guadalajara), donde un hombre mató a su mujer y
al compañero sentimental de ésta y luego se
suicidó, ya que la mujer asesinada "tenía el
suficiente grado de protección porque convivía
con una persona que era militar y, además, con
más grado que su acosador (también miembro del
Ejército)", aunque ha matizado que, "cuando un
agresor está dispuesto a matar y morir, es muy
difícil evitarlo".
En una rueda de prensa,
Jiménez ha reconocido que si el autor del crimen
de Alovera hubiese estado en prisión preventiva,
las muertes no se hubieran producido. En ese
sentido, ha manifestado que, probablemente en el
futuro, "más que incidir en el alejamiento,
habrá que aumentar la prisión preventiva",
aunque ha advertido de que con ello se corre el
riesgo de establecer medidas desproporcionadas
para caso concretos.
El fiscal ha señalado que se trata de un caso
que, "como mínimo, hay que investigar porque el
funcionamiento de la Justicia ha quedado en
entredicho". El Consejo General del Poder
Judicial (CGPJ) investiga lo ocurrido. El
abogado de la mujer asesinada ha denunciado que
Sylvina Jannette Bassari, argentina de 34 años,
había denunciado en seis ocasiones
incumplimientos de la orden de alejamiento que
pesaba sobre el agresor sin que el juzgado de
Torrejón de Ardoz (Madrid) competente en el caso
tomara ninguna medida.