Amnistía Internacional (AI) denuncia la realidad
"catastrófica" que viven las mujeres en los
barrios marginales de Brasil, “víctimas ocultas
de la violencia criminal y policial que asuela
sus comunidades” desde hace décadas.
En un
nuevo informe hecho público por la organización,
con sede en Londres, AI pone de manifiesto cómo
las mujeres que luchan por conseguir justicia
para sus hijos o esposos en las barriadas pobres
de las ciudades brasileñas "acaban en primera
línea de fuego", expuestas a sufrir nuevas
amenazas y hostigamiento de la policía.
Según Amnistía, el Estado brasileño
"prácticamente brilla por su ausencia" en las
comunidades marginales, por lo que en muchos
casos el único contacto que tiene la gente con
el Gobierno son "las incursiones policiales
militarizadas" que se producen esporádicamente.
"En vez de brindarles protección, la policía
suele someter a las mujeres a cacheos ilegales,
que realizan agentes varones, así como a un
lenguaje insultante y discriminatorio y a
intimidacioes", ha subrayado Tim Cahill,
investigador sobre Brasil de AI, en una nota de
prensa divulgada por la organización.
"Sin la presencia del Estado, en la mayoría
de las barriadas pobres los señores de la droga
y los jefes de las bandas son la ley. Dispensan
castigos y protección y utilizan a las mujeres
como trofeos o como objetos de intercambio en
sus negociaciones", ha añadido.
El informe pone de relieve cómo las mujeres
son utilizadas como camellos o señuelos por las
bandas de narcotraficantes y consideradas
objetos de usar y tirar, tanto por delincuentes
como por agentes de policía corruptos.