Sonia Franco Lorenzo, una víctima de violencia
machista cuyo marido fue condenado, ha
comparecido esta mañana ante la Cámara vasca
para explicar su situación tras la retirada del
escolta que le había sido asignado el pasado mes
de febrero. Franco, que ha declarado que había
avisado cuatro meses antes a la Ertzaintza de
que su marido había quebrantado la orden de
alejamiento en dos ocasiones, ha comparecido a
petición del Partido Popular.
La policía
autonómica vasca le comunicó en noviembre su
intención de retirarle la protección de un
escolta que por entonces recibía, "porque el
riesgo había disminuido", ha explicado. "Puse
una queja por escrito, pero no hubo interés por
parte del Gobierno en investigar esta causa", ha
relatado Franco ante la Comisión de la Mujer del
Parlamento vasco. Lorenzo se ha quejado de el
sistema de evaluación de riesgos de la
Ertzaintza no tenga en cuenta la opinión de las
afectadas y ha pedido al Departamento de
Interior que le explique en qué ha variado su
situación porque ella considera que, en todo
caso, ha cambiado "a peor". "Quise que me
argumentaran en qué había variado mi situación
pero no obtuve ninguna respuesta", ha añadido.
Fue su escolta quien le hizo saber que su
marido había roto las órdenes de alejamiento de
su domicilio y de su lugar de trabajo. La
Ertzaintza le instó a que denunciara, pero no
quiso arriesgarse a denunciar sin escolta. La
policía actuó de oficio y puso el caso en manos
del juez. Franco recuerda que pidió una patrulla
para ir a declarar, ya que había sido citada con
una hora de diferencia sobre la comparecencia de
su ex marido. Los agentes le dijeron que no
había riesgo, ya que no iban a coincidir. Sin
embargo, la mujer se encontró con su ex marido a
la salida del juzgado. Le explicaron que habían
un "error de imprenta".
Criterios desconocidos
La presidenta de la Asociación de Maltratadas
Acovidem, Esther Antero, ha insistido también en
el hecho de que en la evaluación de los tres
casos en que se ha retirado la escolta a mujeres
maltratadas no ha sido tenida en cuenta la
opinión de las implicadas. "No se nos ha
llamado, ni se nos ha realizado el test, por lo
que no sabemos en base a qué lo hacen", ha
criticado.
Antero ha añadido también que detalló que
durante una charla sobre violencia de género en
la que estaba anunciada la presencia de Franco,
y a la que finalmente no pudo acudir, la actual
compañera de su ex pareja se interesó por los
detalles de la escolta a mujeres como horarios,
etc, hecho del que posteriorente informó a la
Ertzaintza. "Di parte de la situación pero me
advirtieron de que no había sido directamente la
expareja la que se había interesado por los
detalles de la escolta, sin embargo, estos
detalles que en un test son difíciles de
percibir, pueden ser claves ya que dan mucha
información", ha concluído.