El Ministerio de Igualdad pretende llegar a un
"pacto de mínimos" para que la ley orgánica de
violencia de género se aplique por igual en
todas las comunidades autónomas. Hasta ahora,
dependiendo de la provincia en la que ocurriera
la agresión, la mujer recibe una atención u otra
y esto, según fuentes ministeriales, es
intolerable.
Desde el Ministerio aseguran que
"este es uno de los principales problemas de
nuestra sociedad y que hay que conseguir
desterrar la idea de que se trata de un asunto
privado". Además "están negociando con el
ministerio de Justicia, porque el colapso de los
tribunales no puede ser una excusa para no
proteger a las víctimas".
Por este motivo quieren aprovechar la primera
reunión entre presidentes de Comunidades
Autónomas, que tratará en exclusiva el tema de
violencia machista como ya anunció el presidente
en campaña electoral, para llegar a un consenso
de mínimos y que en todo el país se proteja por
igual a las víctimas. Plantean otras líneas de
trabaio. Por ejemplo, la concienciación de las
mujeres y que vean que el agresor no va a
cambiar o conseguir el aislamiento social del
hombre que ataca a su pareja "como medida de
presión".
Otras medidas
El Ministerio de Igualdad, que dirige Bibiana
Aído, tiene tres líneas básicas de trabajo.
Además de la lucha contra la violencia de
género, quieren conseguir la integración de la
mujer en el trabajo en las mismas condiciones
que el hombre y la eliminación de cualquier otro
tipo de desigualdades por la orientación sexual,
la discapacidad o la etnia.
Por eso, su gran reto legislativo será la
nueva Ley de igualdad de trato, para la que
están estudiando dos directivas europeas (una
sobre la discriminación por motivos de raza y
otra sobre discriminación al acceder al empleo
por motivos de edad, sexo o discapacidad), y
pretenden ampliarlas también al acceso a bienes
y servicios. En este mismo ámbito también están
elaborando un plan general contra la trata de
mujeres y la explotación sexual.
Este Ministerio "transversal" tendrá que
trabajar en colaboración con otros como
Justicia, Educación o Trabajo. Ya han iniciado
los contactos con los responsables ministeriales
pero también con otros grupos sociales como
sindicatos y patronal para dejar claro que
quieren estar presentes en la mesa de diálogo
social y tratar, entre otras cosas, de reducir
la brecha salarial que separa a las mujeres de
los hombres. Además, también se encargarán de
vigilar el presupuesto de las diferentes
carteras para comprobar si sus partidas inciden
en la igualdad de oportunidades.