En la Semana Santa de 2005 la pequeña C., de 10
años, sintió un fuerte dolor de estómago.
Tumbada en la camilla de urgencias de un
hospital de Ourense, el mundo dio un vuelco para
su madre, Laura R. M.: su pequeña estaba
embarazada de cinco meses. Julián Andrés López,
el marido de la canguro que cuidaba de la niña,
presuntamente la había violado primero y
amenazado después con matar a su madre si
contaba algo. En el juzgado de instrucción, el
acusado reconoció haber mantenido relaciones con
la menor, pero declaró que habían sido
consentidas.
C. tiene ahora 13 años y un bebé
de dos que, cuando la miró a los ojos y balbuceó
"mamá" por primera vez, la hizo salir corriendo.
"Yo no soy mamá, mamá es ella", le indicó
secamente la niña señalando a su progenitora.
"En realidad es como si fueran hermanas, ahora
tengo dos hijas", comenta Laura. López
comparecerá la próxima semana ante la Audiencia
orensana acusado de dos delitos de agresión
sexual, uno en grado de tentativa. Fiscalía y
acusación particular piden 25 años de cárcel y
400.000 euros de indemnización. "Como no hay
cadena perpetua, espero que lo castren",
apostilla Laura.
Un compatriota
A la madre de la víctima, inmigrante
colombiana, le duele que haya sido un
compatriota el que le "atravesó la vida".
Contrató a su pareja como canguro porque otra
colombiana se la recomendó. Ahora intenta
imputarla. "No sólo ocultó la violación, sino
que incluso intentó llevarse a mi niña con ellos
unos días a Colombia para hacerla abortar allí o
para decirme después que vete tú a saber qué",
acusa. Laura también se planteó el aborto.
Desistió cuando le advirtieron de que corría
peligro la vida de la madre.
Por otra parte, el juez valorará hoy los
indicios que llevaron a la Guardia Civil a
detener a un vecino de O Grove (Pontevedra)
acusado de abusar de su hija, de 12 años,
informa Elisa Lois. La evaluación médica
de la menor ha facilitado las pruebas
determinantes para el arresto.
Fue la propia niña la que comentó a su madre
lo que estaba ocurriendo. La Guardia Civil montó
un dispositivo para localizar al presunto
agresor, un hombre vinculado al mar, que fue
detenido horas después. El departamento
municipal de Asuntos Sociales se ha hecho cargo
de la pequeña.