María Juana, viuda de 67 años, fue degollada
ayer en Jerez, presuntamente por su ex
compañero sentimental, de 77. La fallecida
había denunciado por amenazas al agresor,
que tenía en vigor una orden de alejamiento.
María Juana es la víctima de violencia
machista número 29 en lo que va de año.
Los vecinos acudieron a la vivienda de la
víctima al escuchar gritos procedentes de su
casa en Jerez (Cádiz). Una vecina que
custodiaba un juego de llaves de la vivienda
abrió la puerta, vio un charco de sangre y a
alguien que la cerró de golpe. Decidió
entonces bloquear la salida con la llave.
Una acción que resultó determinante para que
el presunto agresor no escapara y la policía
pudiera detenerle. Resultó ser el ex novio
de María Juana, de 77 años, con el que
mantenía una relación hasta que ella decidió
poner fin el pasado enero ante su frecuente
comportamiento violento.
Los agentes encontraron a la mujer, ya
fallecida, con una cuchillada en la yugular
que, según detalló ayer la subdelegación del
Gobierno en Cádiz, resultó "mortal de
necesidad".
Según explicaron fuentes oficiales y
algunos vecinos, María Juana empezó a verse
con su presunto asesino hace dos años, pero
ella decidió cortar la relación. Había
comprobado ya su carácter violento al
recibir empujones y amenazas verbales. María
Juana relató después que el que había sido
su novio la llamaba insistentemente con
amenazas telefónicas. Puso los hechos en
conocimiento del Juzgado de Violencia de
Género número 1 de Jerez, que el pasado 25
de marzo dictó una orden de alejamiento.
Ayer, el hombre decidió incumplirla. Era
vecino de la localidad sevillana de
Montellano y tomó un tren hasta Jerez, donde
acudió a la barriada del Pago de San José,
donde vivía María Juana. Cuando sonó el
timbre, ella hablaba con su nuera por
teléfono. A pesar de las advertencias
familiares, decidió abrirle la puerta. El
hombre entró en su casa y presuntamente la
degolló. Los agentes le detuvieron en el
interior de la vivienda y recuperaron el
cuchillo que se cree que utilizó para
matarla.
La directora provincial del Instituto
Andaluz de la Mujer, Dolores Virués, se sumó
ayer a los actos de condena. "No podemos
permitir que personajes como este hombre se
crean con derecho a arrancarle la vida a su
compañera".