El acusado de la muerte de Rosa María Millán
reconoció ayer que asesinó a su ex pareja
golpeándole en la cabeza con una piedra.
Francisco José M. A. también le asestó
varias puñaladas, según admitió durante la
vista oral del juicio que se está celebrando
en la Audiencia de Córdoba.
El presunto
asesino, antes de marcharse del lugar en el
que estaba el cuerpo, remató de otra pedrada
a la chica al percatarse de que estaba
gimiendo, según la declaración del acusado
recogida por la Agencia Efe. Luego, tapó el
cuerpo con un panel de uralita.
Rosa, de 26 años, y el acusado se citaron
a principios de febrero de 2007 en unos
jardines cercanos a la zona de Lepanto de la
capital cordobesa para mantener relaciones
sexuales, según aseguró ayer Francisco José
M. A. De allí, se marcharon a un descampado
de la antigua factoría Cepansa, donde el
acusado disponía de un colchón. Ambos habían
mantenido una relación sentimental estable
e, incluso, llegaron a vivir juntos. Pero la
relación se truncó y sobre el acusado pesaba
una orden de alejamiento.
Según la versión del supuesto asesino,
cuando ya estaban en el descampado, la
víctima le dijo que había mantenido
relaciones sexuales con otro individuo. Fue
entonces cuando Francisco José M. A., quien
ayer aseguró que estaba en aquel momento
bajo los efectos del alcohol y las drogas,
golpeó en la cabeza a su ex pareja con una
piedra. Luego le dio varias puñaladas, al
menos 13, según la calificación fiscal.
Según el relato provisional de los hechos
del Ministerio Público, el acusado y la
víctima mantuvieron una relación sentimental
y comenzaron a vivir juntos en febrero de
2003. Aquella relación se rompió a finales
de aquel año.
El día de los hechos, según la Fiscalía,
la mujer envió un mensaje al individuo para
quedar con él. Tras asesinar a la chica, el
acusado fue a la casa de un amigo. Este
hombre también está en este juicio acusado,
ya que supuestamente ayudó a encubrir los
hechos. Ayer reconoció su culpa y asumió una
pena de seis meses de prisión por
encubrimiento.
La Fiscalía pide para Francisco José M.
A. 18 años de prisión por el delito de
asesinato. La acusación particular exige 25
años por la muerte y 15 más por una supuesta
agresión sexual. La defensa califica el caso
como homicidio y solicita 10 años de cárcel.