El hombre acusado de retener, agredir
sexualmente, herir y robar a su pareja por
negarse a salir por la noche ha admitido hoy que
le dio "un bofetón del derecho y otro del
revés", por lo que "se le rompió la nariz" y "se
le cayó la funda de la muela". El acusado, Luis
Manuel de A.T., se ha manifestado así en el
juicio que ha comenzado en la Audiencia
Provincial de Madrid, que continuará el jueves y
en el que el Ministerio Público reclama para el
procesado 21 años y medio de prisión. "Habíamos
llegado a un extremo en que tuve que levantarle
la mano", ha dicho el agresor para justificar su
conducta. Ella, que pasó un día entero cautiva,
ha asegurado: "Recibí tantos golpes que prefería
que me matase".
Según el escrito del fiscal,
la tarde del 22 de mayo del año pasado, el
acusado, de 39 años y que mantenía desde hacía
tres meses una relación con la víctima cuando
sucedieron los hechos, entabló con ésta una
fuerte discusión debido a que ella no quería
salir por la noche "porque tenía que cuidar a su
madre". El acusado agarró a su pareja por el
pelo y la obligó a salir de la casa de la madre
de ésta -donde convivían los tres-, forzándola a
introducirse en el coche, en el que la llevó a
Parla mientras le propinaba bofetadas y la
amenazaba con matarla mientras la insultaba.
La mujer trató de huir cuando el hombre
detuvo el coche a la altura de un hotel, cuyo
personal escuchó los gritos de socorro y alertó
a la Policía, pero éste la alcanzó y volvió a
pegarle y a amenazarla, logrando introducirla en
el vehículo y despistar a los agentes que le
perseguían dirigiéndose a Madrid. Una vez en la
capital, ambos pernoctaron en un hostal, donde
supuestamente el procesado agredió sexualmente a
su pareja cuando ésta estaba en la ducha, y al
día siguiente le hizo sacar 400 euros de un
cajero amenazándola con un objeto punzante. "Voy
a quemar el coche para no dejar huellas y si veo
a la Policía quemo el coche contigo dentro", le
dijo cuando regresaron al vehículo.
"Quemaré el coche contigo dentro"
Al volver a Getafe al día siguiente, fueron
localizados por la Policía Municipal, que inició
una persecución en la que el acusado realizó
maniobras peligrosas hasta chocar contra el
vehículo policial. El procesado ha asegurado que
su pareja se montó voluntariamente en el coche,
pero ha reconocido que la agredió porque le
"amenazó" con ir a la Policía a que le
"detuvieran, porque tenía una orden de busca y
captura" por varios delitos por los que había
sido juzgado anteriormente. "Me llamó su hermana
y le dije que por culpa de la madre habíamos
llegado a un extremo en que tuve que levantarle
la mano", ha relatado el acusado, que ha negado
que la agrediese en el baño del hostal y que la
forzase a sacar dinero.
Luis Manuel ha considerado que la denuncia de
su ex pareja se produjo "por odio, por
levantarle la mano" y porque dijo "que no quería
estar más con ella". La víctima, María Luz C.A.,
ha asegurado que el día de los hechos el acusado
le dijo a su madre que se iba con ella "para
matarla", tras lo cual la cogió "de los pelos" y
la trasladó dándole "empujones". "Me dijo que
cogería un hierro y me mataría a mí y a mi
familia", ha señalado la ex pareja del acusado,
que ha añadido que el procesado "desistió" de
agredirla sexualmente en el baño del hostal
porque se puso a vomitar y a él "le dio asco".
Al rato el acusado se ha contradicho al asegurar
que "jamás" había "tocado un pelo" a la que era
su compañera sentimental.
"Recibí tantos golpes que prefería que me
matase", ha declarado la víctima a la Sección 27
de la Audiencia Provincial de Madrid. Sobre el
procesado pesan tres condenas firmes por
amenazas, robo de uso de vehículo a motor y robo
con violencia. Las dos primeras penas quedaron
en suspenso, mientras que por la tercera cumplió
seis meses en la cárcel. Se encontraba en busca
y captura por no comparecer ante el Juzgado. La
Fiscalía de Madrid reclama, además de los 21
años de cárcel, que el acusado indemnice a la
víctima con 2.280 euros por las lesiones y el
dinero que la sustrajo. Pide también que se le
imponga la prohibición de acercarse a su ex
pareja a una distancia inferior a un kilómetro,
así como comunicarse con ella durante seis años.