Un hombre de 44 años y de nacionalidad iraní,
disfrazado con una peluca, se ha pegado un tiro
en la cabeza esta mañana después de disparar a
una camarera en una cafetería de Alicante. El
presunto agresor se encuentra herido muy grave,
mientras que la joven, de 30 años y de
nacionalidad rusa, está herida leve con un
disparo en el muslo. Antes de disparar, el
hombre ha arrojado ácido, sin alcanzar a nadie,
y después ha encañonado a trabajadores y
clientes. En contra de lo que se había informado
previamente, agresor y víctima no tienen ni han
tenido una relación sentimental. Es más, ni se
conocían. "Es un loco de los muchos que hay por
ahí y que hoy nos ha tocado a nosotros", ha
explicado a esta web otro de los camareros, que
ha confirmado que ni ella ni nadie en el bar
había visto antes al individuo.
En un
principio, fuentes policiales habían indicado
que entre la víctima y el individuo, residente
en Gerona, existió una relación sentimental
"tiempo atrás", pero que en la actualidad ya no
estaban juntos. "La chica no quería saber nada
de él", han explicado las mismas fuentes. Sin
embargo, horas después y tras tomar declaración
a la camarera durante 90 minutos, han concluido
que no son ni fueron pareja. Ella dice que nunca
mantuvo una relación sentimental con el agresor
y que sólo existía una amistad. Los
investigadores del caso apuntan a un móvil
pasional, que no sentimental. Barajan la
hipótesis de que el hombre quisiera tener una
relación con la chica y que ella se negara. En
todo caso no constan denuncias por malos tratos
y ella sale con un hombre desde hace más de
medio año.
Sin embargo, Miguel Ángel Guardiola, otros de
los trabajadores de la cafetería Blanco y
Negro, donde se han producido los hechos, se
ha puesto en contacto con esta web para
desmentir "cualquier relación" entre la víctima,
que ha revelado que se llama Tatiana, y el
hombre. Los hechos se han producido en la calle
Camino de la Colonia Romana, en la Albufereta de
Alicante, sobre las 6.20, cuando el bar acababa
de abrir. A esa hora, según Guardiola, estaban
"dos camareros en la barra -uno de ellos él
mismo-, dos personas en la cocina, la chica
(Tatiana) limpiando las mesas y un cliente".
"Hemos pasado mucho miedo"
La primera versión de los hechos, contada por
fuentes policiales, aseguraba que el iraní se ha
acercado a la camarera, ha tratado de sacarla a
la calle y como ella no quería, se han enzarzado
en una discusión. Después le ha lanzado ácido
pero ella se ha escondido en la barra. Allí, le
ha alcanzado un disparo en el muslo izquierdo.
Luego, el hombre ha disparado dos veces al aire
con la misma arma, una pistola del calibre 22, y
por último se ha pegado el tiro en la cabeza.
Sin embargo, el camarero ha asegurado que el
hombre "ha entrado ya con la pistola en la mano
y ha disparado sin discusión, sin mediar palabra
con nadie". Así, el hombre ha irrumpido en el
local armado, ha tirado "un líquido transparente
que dicen que es ácido pero que no ha causado
daños en las mesas, de melanina, ni ha
corrompido nada". Este líquido no ha llegado a
alcanzar a nadie, ni a la camarera que limpiaba
ni al cliente.
Después, ha herido a la mujer en el muslo y
ella, gritando, se ha arrastrado a la barra. A
su juicio, le ha disparado a la joven "porque
era la más próxima y porque se ha asustado y ha
salido corriendo. Al ver movimiento, ha apretado
el gatillo". Entonces, "ha apuntado con el arma
en la cabeza al cliente" y se ha acercado a la
barra, donde ha encañonado a los demás. "Ha
dicho 'esto va en serio, esto va en serio, se ha
puesto la pistola en la cabeza y ha disparado".
En su opinión, se trata de un perturbado.
"Llevaba una peluca bajo la gorra y no vestía ni
mal ni bien, se notaba que no era español", ha
añadido Guardiola. "Tatiana no le conoce de
nada, no le ha visto en la vida ni nosotros
tampoco, no era cliente", ha subrayado. "Es un
loco de los muchos que hay por ahí y que hoy nos
ha tocado a nosotros", ha sentenciado.
Las pesquisas policiales practicadas han
revelado que este
hombre ha disparado, al menos, en cuatro
ocasiones. El hombre se encuentra herido muy
grave y se teme por su vida. La mujer ha
resultado leve, ya que la bala sólo ha rozado su
pierna. Los dos heridos han sido trasladados por
dos unidades del Servicio de Atención Médica
Urgente (SAMU) al Hospital General de Alicante y
ella ya ha sido dada de alta. La camarera
llevaba menos de un año trabajando en esta
cafetería, muy concurrida y conocida y "tiene
pareja estable", según Guardiola. Miguel Romero,
propietario del Bar Jesús, próximo a la
cafetería, ha explicado que "ella llevaba
saliendo desde hace más de medio año con un
cliente mío de aquí, un chico normal y venían a
comer varias veces a mi cervecería". Al iraní no
le habían visto nunca por allí. "No es un
cliente de la zona, ni era conocido, no sabemos
lo que ha pasado pero todos hemos pasado mucho
miedo", ha asegurado el propietario del bar.