La violencia doméstica se cobró ayer dos
nuevas vidas en España. En ambos casos, las
víctimas fueron dos mujeres y los agresores,
sus maridos. En lo que va de año ya son 33
las mujeres asesinadas.
En el municipio
cordobés de Carcabuye, Manuel R. J., de 78
años, acabó con la vida de su esposa,
Paulina Roldán Rodríguez, de 81, a la que
asfixió en el sofá del domicilio familiar,
ubicado en el número 8 de la calle Fuente de
la Cruz . El suceso ocurrió sobre las 14
horas y el hombre fue detenido por la
Guardia Civil.
No consta que la víctima hubiese
presentado ninguna denuncia por maltrato o
que sobre la mujer hubiera alguna medida de
protección.
Al parecer, el hombre utilizó una venda
para asfixiar a su esposa. Según indicaron
fuentes de la investigación, la mujer
padecía una grave enfermedad y acababa de
ser dada de alta en el hospital del
municipio vecino de Cabra. Él era quien se
encargaba de los cuidados que requería la
enferma.
Ayer mismo el hombre acudió a hacer la
compra de alimentos seleccionados entre los
que su esposa toleraba. La pareja tenía un
hijo que vive en Cataluña. Tras acabar con
la vida de Paulina, el hombre le llamó por
teléfono para explicarle lo ocurrido, según
informa Efe.
La directora del Instituto Andaluz de la
Mujer en Córdoba, María Paz Gutiérrez,
indicó ayer que el caso "no se ajusta al
perfil más frecuente de violencia de
género". Sin embargo, a efectos estadísticos
es un hombe más que ha asesinado a su mujer,
pero las características son muy diferentes
a las de un marido asesino.
Este tipo de agresiones suelen darse en
mujeres de mediana edad, que han sufrido
algun ataque con anterioridad y que padecen
los episodios más duros de violencia
dóméstica cuando deciden separarse. La de
Paulina Roldán supone la primera muerte por
violencia de género que se registra en la
provincia de Córdoba este año.
Por otra parte, un hombre de 45 años se
entregó ayer a la policía en la localidad
barcelonesa de Vilanova del Camí y confesó
que había asesinado a su esposa. Los hechos
ocurrieron sobre las 16,30 horas cuando
Abdelkader C., acudió sobre las 16,30 horas
a la comisaría de la policía local y relató
que había acabado con la vida de su esposa
asestándole diversas puñaladas.
Agentes de los Mossos d'Esquadra y de los
servicios médicos acudieron al domicilio
familiar, situado en la calle Guix y
encontraron a una mujer sin vida estirada en
el suelo. El cadáver presentaba diversas
heridas de arma blanca, tal y como había
relatado el presunto asesino. El hombre
quedó detenido acusado de un delito de
homicidio.