El juez que lleva el caso contra la clínica de abortos
Isadora está dando marcha atrás. A principios de junio
aceptó, en contra del criterio del fiscal, que el partido de
ultraderecha Alternativa Española se personara como
acusación en el procedimiento que se instruye contra el
centro. Se aseguraba así que los tres médicos imputados se
sentaran en el banquillo de los acusados y que se celebrara
un juicio, incluso aunque la Fiscalía no presentara
acusación. Los abogados de los facultativos recurrieron en
apelación ante la Audiencia Provincial y ayer el juez José
Sierra, del Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid,
suspendió la admisión a trámite de la querella del grupo
ultra hasta que la Audiencia Provincial decida. Por otra
parte, el fiscal también ha recurrido ante el juez la
personación de Alternativa Española. El ministerio público
considera que debe protegerse la identidad de las mujeres
que han abortado y cuyos datos aparecen en el procedimiento.
Los abogados de los médicos han pedido que se archive el
caso, abierto en febrero de 2007 y plagado de
irregularidades cometidas por algunos agentes del Servicio
de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia
Civil. Hasta el momento no ha habido imputación de hechos
concretos a ninguno de los médicos, sino que sólo se les
investiga por un delito general de "abortos ilegales".