Los hombres siguen matando a sus parejas, en buena medida
cuando éstas deciden cortar la relación; y lo hacen con
premeditación y ensañamiento. Pero también pagan por ello:
el tiempo en prisión es como media superior a 17 años. Y
ello es debido a que cada vez más estos crímenes se
califican como asesinato en lugar de homicidio, lo que
conlleva más años de cárcel.
El último estudio del Consejo
General del Poder Judicial sobre 33 sentencias
condenatorias, indica que el jurado popular entiende que
estos crímenes se cometen con premeditación y aprovechando
momentos de completa indefensión de la víctima. Por tanto,
asesinatos. Así se calificaron el 79% de los crímenes
machistas en 2006, mientras que sólo lo eran el 64% de los
cometidos entre 2001 y 2005.
Un 9% de las víctimas tenía medidas de protección cuando
murieron y son escasísimos los juicios en los que se aprecia
la alteración psíquica del agresor como atenuante o eximente
del crimen.
Por otro lado, Amnistía Internacional ha pedido atención
sanitaria de calidad y asistencia inmediata de abogados
especializados; y denuncia desprotección de las inmigrantes.
Todo ello, tras observar los resultados de los tres años de
Ley Integral.