Tendida en el suelo del sótano y desangrada por un profundo
corte en el cuello. Así fue encontrada ayer María José Sanz
Terceño, española de 37 años, asesinada presuntamente a
manos de su ex pareja, indicaron fuentes policiales. Sobre
el cadáver de la mujer yacía, también muerto, su presunto
asesino, de 24 años y origen dominicano, según la Guardia
Civil. Se había cortado las venas.
Habían mantenido una
relación sentimental durante cerca de seis meses, según
indicaron fuentes cercanas a la víctima. "Ella ya le había
dicho que no quería seguir con él", lamentaba ayer un
familiar de la víctima frente a la tienda de ultramarinos de
Ciempozuelos (20.000 habitantes) en la que se hallaron los
cadáveres. Hace cerca de dos semanas, ella decidió dejarle.
Allegados de la víctima señalaron ayer que él la había
amenazado. Ella no había presentado ninguna denuncia por
malos tratos contra su ex pareja, según la Guardia Civil.
Ayer por la mañana, el presunto asesino, cuya identidad
no ha trascendido, tomó un café en una terraza frente al
lugar de trabajo de María José, una tienda de ultramarinos
en la plaza de Ventura Rodríguez de Ciempozuelos, muy
cercana al Ayuntamiento y la Policía Local. El hombre
accedió a la tienda en la que trabajaba su víctima para
hablar con ella. Allí arrinconó a la mujer llevándola hacia
el fondo del local. Después la obligó a bajar al sótano,
donde le cortó el cuello. A continuación se suicidó.
Sobre la una de la tarde, una llamada anónima alertó a la
Policía Local de que se había producido un posible caso de
violencia de género en la tienda de ultramarinos Bazar
Miriam. Cuando los agentes llegaron al lugar, encontraron
que la persiana metálica estaba bajada y con el cerrojo
echado. Fueron los familiares de la víctima quienes lo
abrieron para que accediesen los agentes. Allí encontraron
los dos cuerpos y el arma del crimen, un cuchillo
ensangrentado.
María José Sanz Terceño vivía en Valdemoro, a unos ocho
kilómetros de Ciempozuelos. Era poco conocida en el pueblo
donde trabajaba, ya que había abierto la tienda de
ultramarinos hacía apenas dos meses. "Era educada,
agradable. Llevaba poco tiempo aquí", recordaba un vecino de
la calle del Arco. Los vecinos apenas recuerdan al presunto
asesino de la mujer, pero aseguran que ambos solían salir
juntos. María José estaba separada del padre de sus dos
hijos, de 15 y 21 años, según fuentes municipales.
Decenas de vecinos se agolpaban ayer frente a los
precintos de la Guardia Civil que rodeaban la esquina de la
calle del Arco. "Prácticamente cada semana matan a una
mujer", aseguraba ayer indignada una vecina del portal
contiguo a la tienda en la que ocurrió el crimen. "La ha
matado y luego se ha matado él. ¿No lo podía haber pensado
antes y dejarla vivir a ella?", se preguntaba. La familia de
la víctima no quiso hacer ninguna declaración.
La muerte de María José eleva a 33 el número de mujeres
muertas a manos de sus parejas este año en España. De ellas,
ocho fueron asesinadas en la Comunidad de Madrid, que en
2008 es la región con mayor número de muertes por violencia
machista.
Ángeles Álvarez, secretaria de Políticas de Igualdad del
PSM-PSOE, subrayó ayer que Madrid todavía no ha firmado el
protocolo con el teléfono 016 (de atención a las
maltratadas), informa Efe. Álvarez pidió ayer a las mujeres
en situación de riesgo por violencia machista que tomen
conciencia de que determinados comportamientos por parte de
sus parejas pueden suponer "un peligro mayor del que
imaginan".
Las cifras de la ignominia
- 33 mujeres han muerto por violencia machista
en España desde enero.
- 19 de las fallecidas son españolas. Aumenta
la proporción de mujeres extranjeras asesinadas que
proceden de Bolivia, Ecuador, Marruecos, Rusia, Brasil,
Rumania, Colombia y Argentina.
- Hasta junio de este año, hay ocho casos
contabilizados de mujeres asesinadas en la región. Dos
en Alcalá de Henares (una española de 44 años y una
rumana de 20), dos en la capital (una peruana de 20 años
y una boliviana de 22), una en Arganda del Rey (española
de 46 años), otra en San Sebastián de los Reyes
(colombiana de 37 años), una más en Las Rozas (boliviana
de 31 años) y la española (de 37 años) que murió ayer en
Ciempozuelos.