Pasó de secretario autonómico a consejero. El tránsito le
trajo no pocas situaciones de crisis, a las que ha
respondido con planes de choque: el atasco en las sentencias
ejecutorias, incremento de asuntos en el área penal o
deficiencias insostenibles en Fiscalía. No son los únicos
indicios de que el servicio de la justicia no cumple la
excelencia que debe. Faltan funcionarios, se ha empezado a
detectar lo que puede convertirse en avalancha en los
juzgados de lo Mercantil, las plazas de internamiento para
menores son escasas, la aplicación de la Ley de Violencia
Doméstica tiene carencias especialmente en los partidos
judiciales pequeños... De él dependen los recursos
materiales, la dotación de recursos humanos, pero no la
creación de juzgados. De esa imposibilidad han nacido
conflictos, especialmente agudo el abierto con Mariano
Fernández Bermejo, ministro de Justicia. Fernández Bermejo
no ha caído en la provocación y ha asumido buena parte de
las exigencias de la Generalitat. De Rosa, aún así, no ceja
en el empeño de cobrarse lo que considera es una deuda
histórica con la Comunidad Valenciana. Vigila para
amortiguar el impacto de las miopías del Gobierno, dice, y
se propone conseguir que la Justicia sea un servicio social
próximo, ágil, eficaz, más profesional si cabe y rápido.
Pregunta. ¿Han mejorado las relaciones con el
ministerio?
Respuesta. Bueno, creo que el Ministerio de
Justicia sigue teniendo una deuda histórica con la Comunidad
Valenciana. En los cuatro años de Gobierno socialista, hemos
bajado la ratio de juzgados por habitante. ¿En qué ha
mejorado? Me he reunido con el ministro, nos han dado 23
órganos judiciales para 2009. Creo que esa es la normalidad
dentro de las discrepancias.
P. ¿Esos 23 nuevos órganos incluyen el plan de
choque propuesto por usted? ¿Cómo se va a repartir esa
dotación?
R. Sí, incluye el plan de choque en el área penal.
Una parte importante la vamos a dedicar a reforzar las
audiencias, vamos a crear juzgados de lo Penal para
desatascar ejecutorias y vamos a destinar un número
importante de órganos a hacer frente a lo que se avecina por
la crisis. Propondremos la creación de un juzgado más de lo
Mercantil en Valencia, de órganos mixtos en los pueblos,
como en Dénia o en el sur de Alicante, y algún Primera
Instancia más en Castellón. Vamos a ver cuánto da de sí. Le
propuse al ministro Bermejo, y a la ministra de Igualdad
Bibiana Aido, un plan de choque para los juzgados de
violencia sobre la mujer. No quisiera que nos obligaran a
emplear órganos, de los 23 concedidos, a violencia sobre la
mujer. Ya que ha habido un pacto entre Zapatero y Rajoy por
el que, entre otras cosas, se ha acordado ampliar la
inversión en justicia en todo el Estado, entendemos que eso
debería traducirse en la creación, en la Comunidad
Valenciana, de al menos diez órganos de violencia sobre la
mujer.
P. ¿Qué respuesta le dijeron?
R. El ministro tomó nota y dijo en la conferencia
sectorial que iba a hacer suya la propuesta de la Comunidad
Valenciana. A Bibiana Aido le pareció muy bien.
P. ¿Dónde están entonces las diferencias si le han
concedido 23 juzgados para 2009, lo que le permite a usted
mantener al día su promesa de cien juzgados en cuatro años,
y si reciben bien las propuestas que les lanza?
R. Nosotros le pedimos 37 nuevos juzgados para
2009. Quiero ser leal. Sé que el Gobierno no puede ponerme
mañana 100 juzgados, que son lo mínimo que necesitamos, en
la Comunidad Valenciana. Si llegamos a un acuerdo con los de
violencia, serán 33 y entonces sí podremos decir que se han
acercado posturas y que ha habido un acuerdo importante. El
Gobierno tiene que reconocer que esta es una de las
comunidades en las que más asuntos están entrando y que
somos la tercera con menos jueces. Y después de reconocerlo,
hacer un plan de legislatura, que es lo que le estoy
pidiendo, no quiero estar regateando cada año. El ministro,
en cambio, dice que no puede asumir más allá de un
compromiso anual por cuestiones presupuestarias. Si yo puedo
alcanzar ese acuerdo con mi consejero de Economía, él puede
hacer lo mismo con el ministro de Economía. Al Gobierno le
falta voluntad de considerar el problema de la Comunidad
Valenciana como un problema de justicia. Arrastramos un
déficit de órganos, y en estos cuatros años la población ha
crecido hasta superar los cinco millones de
habitantes.Existe cierta sensibilidad a favor de otras
comunidades.
P. ¿Cuáles?
R. Dos comunidades salen siempre más beneficiadas
en estos asuntos: Andalucía y Cataluña. No pido que a
ninguna de ellas se le quite lo que se le da, pido igual
trato. Somos, además, comunidades muy parecidas en aumento
demográfico, sobre todo con Cataluña en estructura
poblacional y en perfil económico. El ministerio, por
ejemplo, pagó un plan de choque para los registros civiles
de Cataluña. Aquí, lo hemos tenido que hacer nosotros.
Cuando intentamos contactar con la directora general del
registro notarial, una de las personas más nefastas que
puedan tener políticamente en ese ministerio, ni siquiera
tuvo la deferencia de atender una carta. Tuvimos que pagar
nosotros, no tuvimos la cofinanciación que tuvo Cataluña. La
fluidez en las relaciones es el resultado de la voluntad de
dos. Yo tengo toda la voluntad de que existan unas
relaciones fluidas con el ministerio, espero que la otra
parte pueda expresarse tan francamente como lo estoy
haciendo yo. El Gobierno tiene que entender la
transformación de la Comunidad Valenciana, hay miopía hacia
lo que está ocurriendo aquí.
P. ¿A qué se deben las reticencias que detecta en
la creación de juzgados? ¿Puede tener que ver con un cambio
de modelo?
R. Quiero pensar que a una mala planificación y
una mala negociación con el Ministerio de Economía. Si
pensara que se trata de una política de diseño, de intentar
dar la instrucción a los fiscales y provocar un colapso, o
cargarse el modelo judicial de oposiciones, no quiero pensar
que se trate de una idea preconcebida porque entonces me
asusto más. Sería un ataque contra la Justicia, contra el
sistema judicial tal como lo entendemos.
P. ¿Puede tener que ver con diferencias en los
modelos económicos? La Comunidad Valenciana está a la cabeza
en endeudamiento y mantiene ese modelo, mientras que el
Estado pretende que su Administración tenga una deuda muy
controlada.
R. La Comunidad Valenciana está endeudada porque
está invirtiendo. Si estuviéramos bien financiados, no
estaríamos endeudados. Si no tuviéramos todos los años 1.000
millones de déficit en financiación, no tendríamos esta
deuda.
P. Es usted crítico con los cursos de
maltratadotes y llevó una propuesta a Madrid, ¿en qué
términos?
R. Nos reunimos con la ministra Bibiana Aido.
Quiero darle un voto de confianza a ella y a su equipo,
entre ellos al delegado especial para la violencia de
género, Miguel Lorente, a quien tengo en muy alta
consideración. No me gustaría tener una decepción ni
personal ni profesional. Le propusimos una intercomunicación
informática nacional sobre violencia de género y hablamos,
en efecto, de los cursos de maltratadores, no podemos cada
comunidad hacer un curso de maltratadotes, no podemos avalar
cursos de maltratadotes basados en el buenismo de las
personas que quieran actuar. No creo que una simple charla a
un maltratador sea un sistema para acabar la agresión. Creo
que debe haber una actuación y un seguimiento posterior. Y
creo que debe ser el Ministerio de Igualdad quien debe
homogeneizar esos cursos, sus requisitos, las exigencias,
los objetivos, el seguimiento, todo. No podemos cubrir el
expediente de cualquier manera, porque éste no es un tema
para cubrir el expediente. Y le lanzamos la reflexión de que
la asignatura de Educación para la Ciudadanía, en lugar de
emplearse en cuestiones polémicas, se centre en educación
para la igualdad, en no sexismo.
P. Desde la Fiscalía, reclaman más plazas para los
menores infractores. ¿Se las va a proporcionar?
R. El año pasado se iniciaron las obras de un
nuevo centro en Picassent, en el Rey Jaime I, y estarán
terminadas en los próximos meses. Vamos también a firmar un
convenio para la creación de un módulo para menores con
adicciones en Alicante y vamos a habilitar otro módulo para
problemas psiquiátricos de menores en Valencia. Creo que a
la fiscal de Menores le constan estos proyectos y
coincidimos con ella en sus apreciaciones.
P. La lucha contra la violencia sobre la mujer
recibe críticas por ineficaz. ¿Lo comparte? ¿Por qué se
duplican servicios? ¿Por qué no se coordinan los efectivos?
R. Falta un poco de orden en la lucha contra la
violencia de género. Si coordináramos la inversión,
llegaríamos a más. Se lo dije también a la ministra. Todas
las administraciones hacemos un esfuerzo importante pero ya
que hay un Ministerio de Igualdad, con carácter transversal,
querría que ordenara el funcionamiento de estos recursos.