Un hombre de 64 años se entregó ayer por la tarde en el
cuartel de la Guardia Civil de Villanueva de la Cañada
(Madrid) tras apuñalar y degollar a su esposa, Cristina, de
66 años, de la que estaba en trámites de separación. De
hecho, la vista para el divorcio estaba prevista para hoy,
según fuentes cercanas a la familia. Este homicidio eleva a
53 el número de muertes por violencia machista en lo que va
de año.
Poco después de las seis de la tarde, el hombre
entró en el cuartel de la Guardia Civil, donde aseguró que
acababa de matar a su esposa. Cuando los agentes fueron al
chalé, situado en una parcela alejada del centro de la
localidad, hallaron a la mujer tapada con un plástico y un
paraguas. Los médicos de una UVI móvil del Summa sólo
pudieron certificar la muerte. La víctima presentaba
numerosas heridas y la cuchillada mortal en el cuello le
produjo la muerte prácticamente en el acto.