La percepción que empieza a tener la sociedad es que la
mayoría de la violencia de género se da sobre todo entre
extranjeros. En números absolutos eso no es cierto, pero sí
resulta desproporcionada la cifra de inmigrantes condenados
por estos asesinatos respecto a la población de extranjeros
que hay en España, alrededor de un 10%. Pues bien, en 2004
se contabilizaron 16 extranjeros responsables de muertes
machistas (un 22,8%) mientras que este año los 22 que se han
contabilizado ya suponen un 45,8% del total. Van 55 mujeres
muertas, algo menos que el año pasado por estas fechas,
cuando ya se contaban 63. Al Gobierno también le "preocupa"
el incremento de víctimas extranjeras, que han pasado del
21% del total en 2004 a un 41,7%.
El responsable del
Ministerio de Igualdad para la Violencia de Género, Miguel
Lorente, explicó ayer a qué se debe el predominio de
agresores extranjeros. Algunos factores juegan a su
favor, dijo. La primera, la distancia entre las
víctimas y sus familias, que las convierte en presa fácil,
desprotegida. La cultura de origen de algunas de estas
personas, que es marcadamente patriarcal; y, por último, el
grupo cerrado en el que viven en España: aunque todos estén
en una ciudad grande se relacionan entre ellos y eso es como
pertenecer a la pequeña comunidad de un pueblito, donde
cualquier gesto o actuación de la mujer se convierte para el
agresor en una gran humillación a ojos de los suyos.
Lorente también explicó que el grupo de edad más golpeado
por la violencia machista es entre 21 y 45 años, donde se
encuentra el 68% de la población inmigrante, mientras que
sólo pertenecen a esa cohorte el 46% de los españoles. Pero
para calcular el incremento de agresores extranjeros ya se
ha tenido en cuenta eso, dijo.
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, explicó ayer en el
Senado que están preparando un programa de atención y de
prevención de esta violencia entre las mujeres inmigrantes,
lo que se presentará en la conferencia de presidentes de las
comunidades autónomas que se celebrará próximamente para
tratar este asunto, como ya prometió José Luis Rodríguez
Zapatero en campaña electoral. Este encuentro se anunció
para septiembre, pero todavía está a la espera de una fecha.
Mientras, persiste el goteo de mujeres muertas de forma
violenta por sus parejas o ex parejas. La Memoria de la
Fiscalía correspondiente al año pasado ha detectado
carencias en la valoración del riesgo que corren las
maltratadas, una misión de la que se encarga la policía.
La Fiscalía pedirá al Ministerio de Interior que estos
informes no se limiten a rellenar un impreso, sino que se
añada más información sobre medidas llevadas a cabo o los
principales factores de riesgo que se hayan apreciado. Por
otro lado, Soledad Cazorla, Fiscal Especial para la
Violencia sobre la Mujer, ha señalado en este documento que
en las comunidades donde no hay policía autonómica las
fiscalías no reciben el informe de riesgo que han de
rellenar los agentes. La Fiscalía alerta también de que aún
no hay unidades de valoración integral en todos los juzgados
de violencia machista y urge a completar este mapa. Estas
unidades están integradas por un forense, un psicólogo y un
trabajador social. Y también avisan de que hay cada vez más
extranjeras asesinadas y de que agresores y agredidas violan
la orden de alejamiento dictada por los jueces.
La ministra de Igualdad se refirió ayer en el Senado a
los juzgados específicos para atender estos casos, que
tienen previsto ampliar, y anunció que trabajan con el
Ministerio de Justicia para que estos juzgados puedan
atender a dos o más partidos judiciales, algo en lo que dijo
Bibiana Aído, "hay consenso absoluto".
El programa previsto actuará sobre la información,
formación, sensibilización y atención adaptada a las
circunstancias de estas mujeres.