El fiscal superior de Madrid, Manuel Moix, admitió ayer que
la sección de violencia sobre la mujer de la Fiscalía
Provincial de Madrid está "absolutamente desbordada por el
ingente volumen de asuntos" que tienen que tramitar los
juzgados especializados.
El fiscal superior de Madrid,
Manuel Moix, admitió ayer que la sección de violencia sobre
la mujer de la Fiscalía Provincial de Madrid está
"absolutamente desbordada por el ingente volumen de asuntos"
que tienen que tramitar los juzgados especializados. La
frase sonó a advertencia en el salón de actos del Tribunal
Superior de Justicia de Madrid, donde ayer se celebró la
apertura del año judicial 2008. Más aún cuando al final de
su discurso, Moix declaró: "Todavía estamos a tiempo de
evitar que un desajuste en la dotación de medios pudiera
servir de detonante de una futura tragedia".
Moix aseguró que las cifras de procedimientos y
actuaciones judiciales "superan con mucho la capacidad de
actuación de los 10 juzgados de violencia de género que hay
en la capital". En 2007 se produjo un incremento de un
10,14% en este tipo de procedimientos, ya que se pasó de
13.128 casos en 2006 a 14.609. Moix precisó que el 60,41% de
los agresores fueron extranjeros, al igual que el 55,82% de
las víctimas.
Según Moix, la sección encargada se ha incrementado hasta
en 17 fiscales, pero hacen falta al menos tres más y un
mínimo de dos funcionarios, además de aumentar el número de
juzgados y establecer un servicio de guardia en ellos.
"Basta el más elemental sentido común para comprender la
imposibilidad de que un juzgado asuma la tramitación de tal
número de causas", ha añadido el fiscal superior al insistir
en que es una "necesidad ineludible" e "inaplazable" la
puesta en funcionamiento de un servicio de guardia.
Las palabras de Moix llegan al final de un año en que
Madrid se sitúa a la cabeza del recuento nacional de mujeres
asesinadas por violencia sexista -11, de las 63 registradas
hasta la fecha en toda España- y tras errores judiciales que
han tenido mucha repercusión como el caso Mari Luz y
el caso Alovera. En este último el estado de
descontrol en el que estaba sumido el Juzgado de Primera
Instancia número 5 de Torrejón de Ardoz causó la desatención
de las peticiones de auxilio de Sylvina Bassani. La mujer
fue asesinada el 10 de abril por su ex marido. El Consejo
General del Poder Judicial comprobó que el juzgado era el
que más carga de trabajo tenía de toda la ciudad.