La acogida del Plan Integral Contra la Trata de Seres
Humanos con Fines de Explotación Sexual que hoy ha
aprobado el Consejo de Ministros ha sido muy desigual.
Los dueños de los clubes de alterne no le ven una pega;
es, dicen, un documento "correcto" que poco les incumbe
como empresarios dado que ellos, aseguran, no tienen
menores, ni mujeres obligadas, ni drogas en sus locales.
Y están de acuerdo con que se penalice el tráfico de
personas para explotación sexual y que se otorgue a las
mujeres prostituidas un mes de reflexión para decidir si
denuncian o no a sus captores, aunque alertan contra las
posibles denuncias falsas.
Las organizaciones de
mujeres que pertenecen a la Plataforma por la Abolición
de la Prostitución, más de una treintena, rechazan el
documento aprobado porque es "insuficiente y será inútil
para combatir la explotación sexual y para desincentivar
la demanda". La plataforma planteó al Gobierno
actuaciones contra los clientes de los burdeles y un
plan contra la explotación sexual, pero sus sugerencias
no han sido escuchadas. "Las denuncias serán mínimas y
si sólo se combate la trata se deja al margen el resto
de la prostitución, que es una explotación igual",
explican. "Se han rebajado con mucho las conclusiones
que se obtuvieron en la comisión del Congreso en la
legislatura pasada, y han frustrado las expectativas que
habíamos depositados en estas primeras medidas contra la
explotación sexual", afirma la portavoz de la
plataforma, Rosario Carracedo. Además no se tiene en
cuenta la perspectiva de género, porque ya en el propio
título del plan queda diluida: la mayoría de las
afectadas son mujeres y han puesto seres humanos. Y
distinguir trata y prostitución es no abordar el tema:
la trata no es más que el medio con el que se abastece
la prostitución", aseguró Carracedo.
La portavoz de la organización Hetaira, Cristina
Garaizábal, se felicitó por las medidas de decomiso para
los traficantes que se han incluido en el plan pero
lamentó que "se siga condicionando la protección y los
derechos de las víctimas a que denuncien a las redes
mafiosas": "La trata es un delito tan grave que deberían
ser protegidas con independencia de que denuncien o no".