"La violencia contra una mujer no debe dolerle sólo ella
sino toda la sociedad", ha asegurado esta mañana el profesor
Jesús Neira por boca de su mujer, Isabel Cepeda, en el acto
de entrega de la medalla de oro de la Universidad Camilo
José Cela a su esposo.
En el homenaje, la esposa ha leído
emocionada una carta de agradecimiento escrita por su
marido. El salón de la universidad madrileña lo ocupaban
centenares de alumnos y autoridades como la ministra de
Igualdad, Bibiana Aído, el presidente del Senado, Javier
Rojo, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre. En la carta, Neira se refiere al matrato como "un
dolor agudo e inesquivable contra la dignidad humana".
"Todos habríamos hecho lo mismo, no se puede tolerar que
estos desalmados actúen al margen del campo de la ética que
es nuestro patrimonio", añade el texto.
"Mejora poquito a poco"
Neira, que sufrió el pasado 2 de agosto una brutal
agresión cuando intentaba ayudar a una mujer golpeada por su
pareja, mejora "poquito a poco, está consciente" y, además,
"arde en deseos de volver a las aulas con sus alumnos",
según ha detallado Cepeda. En las próximas semanas, el
profesor podría abandonar la Unidad de Cuidados Intensivos
del Hospital Puerta de Hierro y ser trasladado a planta.
Durante el acto, Bibiana Aído ha asegurado que Isabel
Cepeda es un ejemplo de mujer justa, solidaria y
comprometida con los valores, necesaria para construir una
sociedad mejor. A juicio de la ministra, con la violencia
machista no basta el rechazo, sino que hay que adoptar una
actitud crítica activa: "No podemos ser neutrales, todos
somos responsables en esta lucha", ha afirmado Aído.
El presidente del Senado ha comenzado su intervención
expresando su solidaridad y afecto a la joven Jaione Uría,
hija del empresario Ignacio Uría, asesinado hace unos días
por ETA en la localidad guipuzcoana de Azpeitia, que ha
asistido al acto como alumna de la CCJ. "Entre todos vamos a
acabar con el terrorismo y con la violencia", ha dicho Rojo,
para quien "la violencia terrorista es la más vil sinrazón,
pero no lo es menos que la violencia machista".