Sólo en las últimas 24 horas se han conocido cinco
agresiones muy graves de violencia de género. Una jornada
sangrienta para la mujer en España. Tres han muerto a manos
de sus parejas (en Rentería, Las Palmas y Cornellà) y otras
dos han sido agredidas brutalmente por su ex cónyuge y su
pareja, en Oviedo y Madrid, respectivamente, aunque no han
fallecido. Es época de vacaciones, y los casos aumentan.
Desde el pasado 24 de diciembre, seis mujeres han muerto a
manos de sus parejas o ex parejas, es decir, ha habido más
de una víctima al día.
Clara, una mujer de 35 años y de
origen venezolano, murió ayer en la localidad guipuzcoana de
Rentería tras ser apuñalada por su pareja en el domicilio
familiar. El agresor hirió con el mismo cuchillo al hijo
mayor de la fallecida, a su propio hermano, y finalmente a
sí mismo.
Todo ocurrió poco antes del mediodía en el número 8 de la
calle Elías Salaberria, en el barrio de Agustinas. Javi, el
hijo mayor de la víctima, salió al balcón ensangrentado y
pidió una ambulancia. A los pocos minutos se asomó el cuñado
de la fallecida, también con manchas de sangre, según relató
una vecina del bloque de enfrente. Los tres heridos fueron
trasladados al Hospital Donostia, donde quedaron ingresados.
El agresor, ya detenido, tuvo que ser operado.
Aunque los vecinos no habían oído antes discusiones entre
la pareja ni consta ninguna denuncia previa, el pasado día
de Navidad, una ambulancia y una patrulla policial se
trasladaron hasta el domicilio para trasladar al hospital a
"uno de los miembros de la familia", que podría tratarse del
agresor, para "un reconocimiento psiquiátrico", dijo la
Ertzaintza. Clara vivía en el barrio de Agustinas desde hace
"bastantes años", aunque en el piso donde se produjo la
agresión llevaba poco más de uno. Ahí residía con el ahora
detenido, al parecer también venezolano; los dos hijos de
ambos, de corta edad; su hijo Javi, de 16 años, fruto de una
relación anterior, y su cuñado, según los vecinos.
En Las Palmas de Gran Canaria, Jeanette R. D. falleció el
domingo por la mañana en el Hospital Doctor Negrín tras
sufrir una brutal agresión de su compañero. Ambos, de origen
boliviano, estaban alojados en un hotel de la ciudad. Según
las primeras investigaciones, la mujer murió a causa de los
golpes que recibió de su pareja, lo que incluye un botellazo
en la cabeza. Los clientes y trabajadores de guardia del
hotel Valencia, situado junto al mercado central de Las
Palmas de Gran Canaria, escucharon pasadas las cinco de la
mañana del pasado domingo una fuerte discusión en una de las
habitaciones, seguida de golpes, gritos y ruido de
cristales. Tras avisar a la Policía Nacional, los agentes
encontraron en la misma habitación a Jeanette malherida y al
presunto agresor, que fue inmediatamente detenido.
En la localidad barcelonesa de Cornellà otra mujer de
mediana edad fue encontrada muerta en el interior de su
domicilio. El cadáver presentaba diversos golpes y fue
hallado sobre las 15 horas. Los Mossos d'Esquadra están
buscando al compañero sentimental de la víctima como
supuesto autor del crimen. La pareja era de nacionalidad
bosnia y vivía en un piso muy humilde de una sola
habitación.
Las otras dos agresiones machistas ocurridas en las
últimas horas, afortunadamente, no han acabado con la muerte
de las víctimas. Paloma D. C. (44 años) fue agredida con un
martillo durante la noche del domingo por su ex pareja,
un hombre de 60 años, condenado por malos tratos y con
una orden de alejamiento. Lo hizo a las puertas del chalé en
el que vivía la mujer junto a la hija de ambos, de 13 años.
Ocurrió en la localidad madrileña de Arroyomolinos (9.800
habitantes), cuando el presunto agresor, Ángel M. L.,
discutió con la que durante años fue su pareja. La mujer fue
traslada a un hospital de la capital, donde ayer permanecía
con pronóstico reservado, aunque fuera de peligro. El
agresor aún no está detenido, informa Javier S. del
Moral.
El pasado 20 de noviembre un juez había condenado a Ángel
a 10 meses de prisión por maltratar a Paloma. Entonces, la
agarró por el cuello en presencia de su hija y la tiró
encima de una silla, para arrastrarla después fuera de la
vivienda. La sentencia también le prohibía acercarse a ella
a menos de 500 metros. Sin embargo, apenas un mes más tarde,
el maltratador quebrantó la orden.
Horas después, otro hombre, esta vez en Oviedo, arrojó
presuntamente a su pareja por la ventana de su casa, en un
segundo piso, informa Efe. La mujer, de nacionalidad
nigeriana, permanecía ayer, en estado grave, en el Hospital
Universitario Central de Asturias. El presunto agresor,
también nigeriano, está detenido. Según la policía, justo
antes de la caída hubo una fuerte discusión de la pareja.