Las fuerzas y cuerpos de seguridad renudan hoy el
dispositivo de búsqueda por el río Guadalquivir del cuerpo
de Marta del Castillo, tras detenerse ayer sábado por la
falta de luz solar. Las tareas se centran en el punto del
río, entre Sevilla y la localidad de Camas, en el que Miguel
Carcaño Delgado, ex novio de la joven sevillana, confesó
ayer haber arrojado su cadáver. En la búsqueda del cadáver
de Marta del Castillo, de 17 años y desaparecida hace 22
días, participan agentes de la Guardia Civil y de la Policía
Nacional, incluidos especialistas de los grupos de
submarinismo de ambos cuerpos policiales. Son ayudados por
helicópteros, embarcaciones y vehículos de ambos cuerpos de
seguridad, así como efectivos de la Unidad Militar de
Emergencia.
Ayer sábado, Miguel Carcaño Delgado, tras
pasar varias horas detenido,
confesó haber matado a Marta del Castillo y arrojado su
cuerpo al Guadalquivir.
Desde el inicio del caso, el joven, de 20 años, ha sido
una de las personas señaladas por familiares y amigos al ser
el último que vio a Marta después de dejarla, según su
versión, en casa de la muchacha. Según la familia de Marta
del Castillo, el detenido fue pareja de la joven hace un
año. Las contradicciones del sospechoso en sus declaraciones
iniciales a la Policía sobre qué hizo esa noche, e indicios
recabados luego durante las pesquisas realizadas en su
entorno, incluidos varios registros en domicilios, hicieron
pensar a los agentes que el detenido participó de alguna
forma en la desaparición de la joven sevillana.
Principal sospechoso
Miguel Carcaño Delgado ha contado a la policía que la
pareja se enzarzó en una discusión y él acabó golpeándole en
la cabeza con un cenicero, según fuentes próximas a la
investigación. Para deshacerse del cuerpo, Miguel contó
supuestamente con la ayuda de uno de sus mejores amigos,
Samuel B., de 20 años, que también está detenido. En su
caso, la policía le acusa de haber actuado como cómplice al
colaborar con el presunto homicida para arrojar el cadáver
por un puente peatonal poco transitado que cruza el
Guadalquivir. Varias fuentes señalaron que el segundo
detenido participó desde la primera noche con la familia y
los amigos de Marta en la búsqueda de la joven, por lo que
la policía sospecha que ayudó a Miguel y se desplazó después
al barrio de la chica para aparentar normalidad.
Samuel B. siguió colaborando en la búsqueda de Marta
durante las tres semanas transcurridas desde su desaparición
e incluso participó en alguna de las manifestaciones
convocadas para recordar a la joven, por lo que sus amigos
no podían creer ayer que había fingido desde el principio.
"Lo de Samuel es lo más bestia. ¿Cómo ha tenido la cara de
acompañarnos con las pancartas y luego en la misa decirnos
que no llorásemos porque Marta iba a aparecer viva?", se
asombraba ayer Alfredo, un amigo de la víctima.
La familia de Marta del Castillo está indignada y sigue
recluida en su casa a la espera de noticias. El portavoz y
tío de la joven, Javier Casanueva, leyó por la tarde un
comunicado para pedir que "cambie la justicia" porque, en su
opinión, "no se debe ser blando con asesinos fríos y
calculadores como éstos".