El Cuerpo Nacional de Policía detuvo ayer a un tercer
sospechoso por la muerte de Marta del Castillo. Tiene 15
años y es amigo íntimo de los otros dos arrestados, aunque
al ser menor de edad no trascendió anoche su identidad,
informan
Reyes Rincón y
Javier Martín Arroyo.
Está acusado de haber participado en el traslado del cadáver
de la chica desde la casa de Miguel Carcaño, su ex novio,
hasta el puente desde el que fue arrojado al río
Guadalquivir.
Las decenas de efectivos que participan en
el dispositivo de búsqueda del cuerpo de la joven sevillana
han aplazado los trabajos de rastreo por la falta de luz.
Este lunes a primera hora seguirán con la búsqueda. El
dispositivo ha dividido en siete tramos los 80 km del cauce
del río en los que se busca el cadáver, que abarcan desde el
punto en el que los dos jóvenes detenidos por la muerte de
la joven dijeron haber tirado el cadáver -un puente que
comunica Sevilla con Camas- hasta la desembocadura del río
en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).
En la búsqueda del cadáver de Marta del Castillo, de 17
años y desaparecida hace 22 días, participan agentes de la
Guardia Civil y de la Policía Nacional, incluidos
especialistas de los grupos de submarinismo de ambos cuerpos
policiales. Son ayudados por helicópteros, embarcaciones y
vehículos de ambos cuerpos de seguridad, así como efectivos
de la Unidad Militar de Emergencia. También colaboran en
estas tareas los bomberos del Ayuntamiento de Sevilla y el
personal de Protección Civil y de la Autoridad Portuaria de
Sevilla.
El delegado del Gobierno en Andalucia, Juan José López
Garzón, ha asegurado este mediodía que la búsqueda está
siendo "muy dura" debido a las condiciones del río
Guadalquivir ya que "la poca claridad del agua o las subidas
y bajadas de corrientes dificultan las tareas". López Garzón
ha indicado también que el motivo de que la búsqueda se
centre en este sitio concreto del Guadalquivir se debe "a
una labor prudente, callada y discreta" de los servicios de
investigación.
Las labores de búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo
empezaron el sábado después de que Miguel Carcaño Delgado,
tras pasar varias horas detenido, confesara haber matado a
la joven sevillana y arrojado su cuerpo al Guadalquivir.
Principal sospechoso
Desde el inicio del caso, Miguel Carcaño, de 20 años, ha
sido una de las personas señaladas por familiares y amigos
al ser el último que vio a Marta después de dejarla, según
su versión, en casa de la muchacha. Según la familia de
Marta del Castillo, el detenido fue pareja de la joven hace
un año. Las contradicciones del sospechoso en sus
declaraciones iniciales a la Policía sobre qué hizo esa
noche, e indicios recabados luego durante las pesquisas
realizadas en su entorno, incluidos varios registros en
domicilios, hicieron pensar a los agentes que el detenido
participó de alguna forma en la desaparición de la joven
sevillana.
Miguel Carcaño Delgado ha contado a la policía que la
pareja se enzarzó en una discusión y él acabó golpeándole en
la cabeza con un cenicero, según fuentes próximas a la
investigación. Para deshacerse del cuerpo, Miguel contó
supuestamente con la ayuda de uno de sus mejores amigos,
Samuel B., de 20 años, que también está detenido. En su
caso, la policía le acusa de haber actuado como cómplice al
colaborar con el presunto homicida para arrojar el cadáver
por un puente peatonal poco transitado que cruza el
Guadalquivir. Varias fuentes señalaron que el segundo
detenido participó desde la primera noche con la familia y
los amigos de Marta en la búsqueda de la joven, por lo que
la policía sospecha que ayudó a Miguel y se desplazó después
al barrio de la chica para aparentar normalidad.
Samuel B. siguió colaborando en la búsqueda de Marta
durante las tres semanas transcurridas desde su desaparición
e incluso participó en alguna de las manifestaciones
convocadas para recordar a la joven, por lo que sus amigos
no podían creer ayer que había fingido desde el principio.
"Lo de Samuel es lo más bestia. ¿Cómo ha tenido la cara de
acompañarnos con las pancartas y luego en la misa decirnos
que no llorásemos porque Marta iba a aparecer viva?", se
asombraba Alfredo, un amigo de la víctima.
La familia de Marta del Castillo está indignada y sigue
recluida en su casa a la espera de noticias. El portavoz y
tío de la joven, Javier Casanueva, leyó por la tarde un
comunicado para pedir que "cambie la justicia" porque, en su
opinión, "no se debe ser blando con asesinos fríos y
calculadores como éstos". El portal de la familia Del
Castillo ha amanecido este domingo con fotos de la joven,
velas y flores. El portal de la vivienda, en la barriada
Tartesos, se encuentra desde hace unos días con protección
policial.