La edad de agresores y víctimas de violencia machista
desciende. Así lo apunta el informe de muertes por violencia
doméstica y de género en el año 2008 del Consejo General del
Poder Judicial. Ese año fallecieron por este tipo de
violencia 121 personas. Noventa de ellas el 74%- eran
mujeres. Además, 75 fueron asesinadas por sus parejas o ex
parejas, es decir, fueron víctimas de la violencia machista.
El informe llama la atención sobre el hecho de que en el 40%
de los casos tanto el agresor como la víctima tenían una
edad inferior a los 36 años. También destaca que en el 35,8%
de los casos agresor y víctimas son extranjeros. En el
44,4%, ambos son españoles.
Esos son dos factores importantes para la presidenta del
Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del
Consejo General del Poder Judicial, Inmaculada Montalbán. A
través de un comunicado, señala que tanto el descenso de la
edad de agresores y víctimas como que la violencia machista
haya aumentado entre los extranjeros son factores sobre los
que "hay que reflexionar".
El informe apunta además que muchas mujeres aún vivían
con su agresor en el momento de los hechos (en el 58,7% de
los casos). Además, en el 74,7% de los casos de violencia
machista, la víctima no había cortado la relación con su
agresor. La relación de pareja subsistía formalmente en el
momento del ataque.
Además de esta relación de convivencia del informe se
desprende el bajo número de denuncias. Sólo un 20% de las
víctimas de violencia machista había presentado alguna
denuncia por malos tratos contra su agresor. Un porcentaje
más bajo que el año anterior, cuando el 36,5% de ellas había
denunciado a su agresor. Así, en el 80% de los casos de
mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas, los
órganos judiciales no tenían constancia previa de malos
tratos. De ese 20% de denuncias presentadas en 2008, la
mayoría son por situaciones de violencia mantenida en el
tiempo. En todos los casos excepto en uno se presentaron
ante la Policía y la Guardia Civil. En el año 2008 se
dictaron, aproximadamente, 30.000 órdenes de alejamiento por
los Juzgados de Violencia sobre la Mujer y tres de ellas
estaban vigentes al tiempo de la muerte de la víctima.
El informe explica que es frecuente que los agresores se
suiciden después de cometer el homicidio o asesinato de su
pareja o ex pareja. Algo que en 2008 ocurrió en el 13,7% de
los casos.
La presidenta del Observatorio pidió ayer la
"implantación inmediata de un sistema de alertas en los
terminales informáticos de los órganos judiciales" para
"garantizar" que se comunica a las víctimas cualquier acto
procesal que pueda afectar a su seguridad.