Pablo V. LL. negó todas las veces que se le preguntó tener
algo que ver con el intento de asesinato de su ex mujer en
la peluquería que ella regenta en Valencia. La investigación
policial acabó por aclarar que había sido él quien usando
dos contactos llegó a contratar a un sicario, el hombre que
la mañana del 24 de junio se presentó en el establecimiento.
El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número tres de
Valencia ha dictado auto de procesamiento para los cuatro
por asesinato en grado de tentativa.
El 24 de junio de
2008, a las 9.30, Saúl V.P. llamó al timbre de la peluquería
en la que se encontraban Sonia y Maria del Carmen. Le
abrieron la puerta y él entró, la cerró de un empujón, sacó
una pistola y obligó a las mujeres a meterse en el interior
de la peluquería. A Carmen le dijo que se desnudara. A
Sonia, la ex mujer de Pablo V. LL., le puso la pistola en la
cabeza, presionó el gatillo pero la bala se encasquilló. Las
mujeres aprovecharon esa circunstancia para zafarse de Saúl.
Él salió huyendo. Dos días después, se acercó de nuevo a la
peluquería y fue detenido.
Saúl fue la persona buscada para llevar a cabo el trabajo
encargado por Pablo V.LL. Mirko R.R. también participó en el
entramado como intermediario. Entre ambos existía una
relación laboral previa. El ex marido le llamó en varias
ocasiones para pedirle que contactara con alguien capaz de
matar a su esposa. Y aquel contacto fue Pinocho,
Bernardo G.C. Fue él quien actuó de mediador y cerró el
trato para llevar a cabo la ejecución material del
asesinato.
La causa estuvo inicialmente bajo secreto. Las
investigaciones pretendieron despejar si el intento de
asesinato de Sonia G.M. fue el único en el que participaron
o por el contrario se trataba de una red o de integrantes de
una red dedicados a cometer asesinatos, amenazas o lesiones
por encargo.