Si fueron 1.060 los delitos contra la libertad sexual en
2007, en 2008 su número ascendió a 1.361, un incremento del
28,3%. Una mala noticia, según destacó el fiscal jefe de
Madrid, Eduardo Esteban, que rompe la línea descendente
mantenida años atrás. "Es un signo del aumento generalizado
de la violencia en nuestra sociedad", sostiene Tina Alarcón,
presidenta de la Federación de Asistencia a Mujeres
Violadas, que destaca también un factor observado desde su
agrupación. "A este tipo de delitos", asegura, "se ha
incorporado una población muy joven, casi adolescente".
Aunque Alarcón ve un lado positivo al dato, ya que demuestra
que "las mujeres han perdido el miedo a denunciar".
Más
pesimista es Blanca Estrella, presidenta de la Asociación
Clara Campoamor, que afirma que este incremento se debe
sobre todo a "la falta de sentencias ejemplarizantes y de
cumplimientos de condenas ejemplares". Estrella considera
los delitos contra la libertad sexual dentro del marco de la
violencia de género, y cree que la ley contra este tipo de
delitos "comienza a funcionar". "Se nota en el aumento de
denuncias", asegura.