El hombre que el pasado jueves se suicidó después de
intentar quemar a su mujer en Almuñécar (Granada) estaba de
permiso penitenciario, ya que tenía vigente una condena de
tres años por un delito contra la salud pública que
terminaría de cumplir en diciembre.
Al margen de esta
causa, en 2004 un juzgado de Almuñécar abrió diligencias por
supuestos malos tratos por parte del ahora fallecido, C. F.
G., a su mujer, de 37 años, si bien archivó la causa después
de que ésta negara los hechos.
Cuando estos hechos supuestamente ocurrieron, fue la
Guardia Civil la que acudió al domicilio de la víctima
alertada por los vecinos que escucharon gritos y golpes en
la vivienda, según confirmó el Instituto Armado. Las
negativas de la mujer ante los agentes y posteriormente en
el juzgado, donde también negó las acusaciones el imputado,
propiciaron que se archivara la investigación.
Ella no había acudido tampoco al Instituto Andaluz de la
Mujer por problemas con el que era su actual pareja. Antes
sí que fue usuaria de este servicio pero por una relación
anterior, según confirmó ayer la coordinadora provincial,
Carmen Solera.