Menos es más. Y no es un anuncio ni una máxima
arquitectónica, sino un nuevo dispositivo antimaltrato: el
que presentó ayer el consejero de Justicia e Interior,
Francisco Granados. Mejora el actual, promovido por el
Gobierno regional desde hace varios años. Se trata de un
sistema para prevenir agresiones.
Menos es más. Y no es un
anuncio ni una máxima arquitectónica, sino un nuevo
dispositivo antimaltrato: el que presentó ayer el consejero
de Justicia e Interior, Francisco Granados. Mejora el
actual, promovido por el Gobierno regional desde hace varios
años. Se trata de un sistema para prevenir agresiones cuya
implantación sólo puede ordenar un juez.
El nuevo dispositivo reduce el número y el tamaño de los
elementos y mejora su alcance. El agresor, que hasta ahora
debe disponer de tres aparatos (un brazalete con
radio-frecuencia en la muñeca o el tobillo, una unidad GPS
que daba cuenta de su posición y un tercer aparato, en casa,
para aumentar el alcance de la señal), sólo llevará dos:
pulsera y unidad de GPS.
La víctima, que tiene que hacerse cargo de tres aparatos
(uno que detecta la señal del agresor y sirve para
comunicarse con el centro de control desde casa, otro
portátil con la misma función y un tercero para incrementar
el alcance de la señal en casa), sólo dispondrá de un
aparato con GPS y teléfono. Su tamaño es similar al de un
móvil.
Ahora, 165 maltratadores y sus víctimas llevan el
dispositivo de detección. Existen más terminales que
destinatarios.