España es destino predilecto para la trata
de mujeres, pero se carece de legislación
adecuada para atacar el problema. Así lo
denuncia Amnistía Internacional a través del
informe
Una vida sin violencia para
mujeres y niñas, presentado ayer. Aunque
en España se ha mejorado en la protección a
mujeres agredidas por sus parejas, según el
informe, no se presta la misma atención
hacia otros colectivos: víctimas de
violencia sexual, las inmigrantes y las
víctimas de la trata.
Para la
organización, las mujeres inmigrantes son
especialmente vulnerables a no recibir la
ayuda necesaria. Amnistía anima a que se
retire la Instrucción 14/2005, emitida por
el Ministerio de Interior, que da carta
blanca a los policías, ante las denuncias
por malos tratos presentadas por
extranjeras, para aplicar sanciones, que
pueden acabar en expulsión. Esta práctica
entra en conflicto con el Código de Buenas
Prácticas de Naciones Unidas sobre
legislación de violencia de género, que fija
que los estados deben asegurar que las
mujeres que denuncien no sean deportadas.
En cuanto al tráfico de mujeres para
prostitución, Amnistía destaca que, aunque
ha sido aprobado el Plan Integral de Lucha
contra la Trata para el perido 2009-2012, el
delito no se encuentra incorporado en el
Código Penal de acuerdo a la definición
internacional. Esto dificulta identificar a
las mujeres y asistirlas.