Uno de cada diez maltratadores con orden de alejamiento
estará vigilado las 24 horas del día. Algo que será posible
gracias a las 3.000 pulseras de localización para agresores
por violencia de género que estarán a disposición de los
juzgados de toda España a partir del 24 de julio. La medida
llega con retraso. Estaba ya prevista desde la aprobación,
en 2004, de Ley Orgánica de Medidas de Protección contra la
Violencia de Género. Pero hasta ahora sólo la Comunidad de
Madrid y Baleares han puesto en marcha este sistema.
El
abastecimiento de nuevos brazaletes, anunciado ayer por el
Gobierno, es gestionado por Seguritas Direct-Telefónica, y
puede aplicarse en los casos de violencia machista en los
que se haya dictado una medida cautelar de alejamiento y el
juez estime que existe especial riesgo.
Tanto la víctima como el agresor contarán con un
dispositivo conectado las 24 horas por un único centro de
control. La víctima llevará una unidad similar a un teléfono
móvil, que informa de la situación al centro de control y
permite comunicarse con él por voz, por mensaje, o pulsando
el botón de pánico. El maltratador tendrá otro dispositivo
parecido y una pulsera para la muñeca o el tobillo. Este
brazalete envía señales a la central y a la víctima e
informa de cuando el agresor se aproxima a menos de 500
metros. El centro de control estará en permanente contacto
con la Policía, a la que dará parte de las alarmas: tanto si
se trata de incidencias técnicas como si se trata de
emergencias.
Las 3.000 pulseras que van a entrar en circulación tan
sólo cubren un 10% del total de órdenes de alejamiento que
se dictaron en 2008, tal y como ha explicado la ministra de
Igualdad, Bibiana Aído. Atienden por tanto las situaciones
de mayor riesgo, aunque el Gobierno no descarta ampliar la
cobertura si, después de su implantación, se detectan
carencias. En España se registraron unos 63.000 delitos
relacionados con la violencia machista en 2008, y de las 70
víctimas mortales por violencia que hubo, 10 tenían medidas
de protección en vigor. En lo que va de año ha habido 26
víctimas mortales, cinco de las cuales tenían medidas de
protección en vigor.
La Ley Orgánica de Medidas de Protección contra Violencia
de Género, aprobada en enero de 2004, mencionaba la
posibilidad de que los jueces pudiesen emplear instrumentos
tecnológicos para controlar el cumplimiento de las medidas
de alejamiento. Pero hasta este momento, tan sólo la
Comunidad de Madrid y Baleares los han aplicado. En Madrid
se presentaron en 2004 y se instauraron en marzo de 2006.
Hay 55 equipos disponibles, pero son 165 personas, entre
maltratadores y víctimas, las que los utilizan. Esta
comunidad cambiará los modelos actuales después del verano
por unos nuevos que llevan GPS incorporado. El Gobierno
balear, por su parte, entregó 25 pulseras antimaltrato a los
magistrados en octubre de 2006. Están en circulación tan
sólo ocho de ellas.