La detención de siete menores por la violación de una joven
de 13 años con discapacidad psíquica dejó ayer estupefactos
a los vecinos de Isla Cristina (Huelva, 20.000 habitantes).
En la madrugada del sábado, durante la celebración de las
fiestas del Carmen, un grupo de siete amigos, todos de la
localidad costera, se llevaron a la niña a una playa cercana
y allí la amenazaron con ahogarla "si no se dejaba".
La
detención de siete menores por la violación de una joven de
13 años con discapacidad psíquica dejó ayer estupefactos a
los vecinos de Isla Cristina (Huelva, 20.000 habitantes). En
la madrugada del sábado, durante la celebración de las
fiestas del Carmen, un grupo de siete amigos, todos de la
localidad costera, se llevaron a la niña a una playa cercana
y allí la amenazaron con ahogarla "si no se dejaba".
La hermana de la víctima, G. O. A, de 20 años, cuenta así
lo ocurrido: "Mi madre no quería que la niña saliera pero,
como eran las ferias y tres amigas la acompañaban, la dejó.
Fueron todas a los cacharritos y a la actuación de un
cantante sobre las once de la noche. Después se encontró con
un chico del pueblo que conocía, se pusieron a hablar y se
perdió de las amigas. Llegó sobre las cinco de la mañana a
casa, llena de moratones y cardenales, y las ropas rotas. No
paraba de llorar y nos fuimos al hospital".
El hospital Infanta Elena, en Huelva, confirmó a la
Guardia Civil que se había producido una agresión sexual con
penetración. La madre de la víctima acudió el sábado a la
comisaría a denunciar los hechos. Ayer, toda la familia
abandonó el pueblo.
El caos reinaba ayer en las dependencias de la Guardia
Civil de Isla Cristina. Los agentes comenzaron deteniendo a
tres personas, después elevaron los arrestos a cinco y, al
final de la tarde, la Guardia Civil reconoció que había
siete imputados. Todos menores de edad y vecinos de la
localidad. Nadie podía creérselo.
"Ella no se puede defender como una chica normal", se
emocionaba una vecina que conocía a la menor. "Se le nota
perfectamente el retraso. Ellos lo sabían y se
aprovecharon", dice casi llorando. Un primo hermano de la
víctima asegura que habrá venganza. "Más vale que no me los
encuentre", amenaza a voz en grito.
Si se demuestra la participación de los siete menores en
la violación, dos de ellos quedaran impunes. Al no haber
cumplido los 13 años no son imputables. "Están en su
domicilio, con sus padres", señalaron fuentes de la
investigación. Otros dos, mayores de 13, fueron enviados de
inmediato a un centro de menores de Cádiz. A última hora de
ayer, el resto de los detenidos, con edades entre 14 y 16
años, estaban siendo interrogados en las comisarías de Lepe,
Cartaya e Isla Cristina.
Al menos 30 personas se congregaron en las puertas del
cuartel ayer por la tarde, pero nadie quería reconocer su
relación con el caso. Se trataba de los padres de los
detenidos y de los familiares de la víctima. Éstos
consideran que no es justo que "esa gentuza peligrosa" esté
en la calle sólo por tener 13 años. "Tienen edad para hacer
barbaridades pero no para pagar por ellas", protestaba un
familiar que pide no ser identificado.
Muchos jóvenes de Isla Cristina, que estaban en el
recinto ferial aquella noche, paseaban cabizbajos por el
municipio. Habían decidido no hablar de los agresores. Con
muestras de resaca y las voces rotas, coincidían en lo
mismo: "No queremos meternos en líos". A la pregunta de si
conocían a los supuestos agresores, todos contestaban con
seguridad: "Pues claro". Pero ninguno soltaba prenda. Los
rumores iban desde las acusaciones a unos gitanos que viven
en casas prefabricadas cerca del puente hasta unos amigos
"de la cría" que "estarían borrachos".
Éste es el segundo caso en menos de un mes en que un
grupo de jóvenes agrede sexualmente a una menor. El pasado
día 2, una niña de 13 años fue violada presuntamente por
seis jóvenes, de entre 13 y 22 años, en Baena (Córdoba). La
agresión múltiple se produjo en dos etapas. Primero sufrió
el ataque de cuatro de los detenidos en los alrededores de
la piscina municipal, en una zona poco transitada. Tras esa
primera violación, fue nuevamente forzada por otros dos
jóvenes en los vestuarios de la piscina. La menor fue
chantajeada con la amenaza de que mostrarían las imágenes a
sus familiares.
El defensor del menor de Andalucía, José Chamizo, pidió
ayer una reflexión sobre las penas a imponer a estos
menores.