El asesino confeso de María Mercedes, la niña de 12 años y
nacionalidad dominicana apuñalada ayer en la zona de Puente
de Vallecas, Madrid, se ha entregado esta mañana en
Zaragoza, donde ha admitido su crimen, según fuentes del
Cuerpo Nacional de Policía. La niña fue atendida sin éxito,
tras escuchar sus gritos de socorro una vecina, Consuelo
Aldeán, que vio al supuesto asesino entrar en el edificio y
salir tranquilamente después, sin interesarse por su
víctima. La joven presentaba dos cortes en la mano
izquierda, señal de que se intentó defender.
El Cuerpo
Nacional de Policía buscaba al sospechoso desde ayer. La
vecina lo describió como un hombre delgado, alto y de tez
morena, vestido con una camisa a rayas rosas y con
pantalones grises. La familia sospechaba de un amigo
dominicano, conocido por una de las tías de la víctima hace
unos meses, que le pidió el favor de que le alquilaran una
habitación en la casa por un tiempo mientras encontraba otro
piso. La sospecha se han confirmado esta mañana cuando se ha
entregado en la comisaría del distrito de las Delicias de
Zaragoza.
La familia de la chica, que esta mañana visitó el
Instituto Anatómico Forense para reclamar el cadáver,
conoció la detención poco después de que se produjera.
"Nadie me va a devolver a mi niña", dijo Amalia, la madre,
tras conocer que el hombre estaba detenido. La mujer, que
sufrió una crisis de ansiedad tras el crimen contra su hija,
volvió esta madrugada a ser atendida por los médicos del
Samur. Apenas ha podido dormir, igual que sus hermanas y los
amigos de la familia, que la están apoyando en todo momento.
Amalia, que perdió otro hijo hace tres años, quiere enterrar
a su hija en Santo Domingo.