Una mujer de 48 años murió ayer asesinada en Cartagena
(Murcia) a consecuencia de dos disparos de escopeta
realizados presuntamente por su marido, de 66, que se
suicidó poco después con la misma arma. Es la primera
víctima mortal de la violencia machista que se registra este
año en Murcia. Tras esta agresión suman ya 31 las mujeres
muertas a manos de sus parejas o ex parejas en lo que va de
año en España.
En este caso, el matrimonio se encontraba
en proceso de separación. No hay constancia de denuncias
previas por parte de la mujer. Por lo tanto, sobre el marido
no pesaba ninguna orden de alejamiento.
El crimen ocurrió poco después de la medianoche. El hijo
de ambos, de 17 años, regresó a su casa y tuvo que entrar
por el sótano del chalé, situado en el barrio de Los
Barreros, en Cartagena.
La puerta principal estaba cerrada con llave, según
apuntaron fuentes de la Policía Nacional. Al entrar, el
joven se encontró con el cadáver de su madre en una salita
del sótano, y con el del padre, en el suelo de la cocina de
la planta superior.
La mujer fallecida era de Córdoba y vendía cupones en un
puesto de lotería de la ONCE. Según la versión de algunos
vecinos, el marido no aceptaba la decisión de su esposa de
iniciar los trámites de separación.
Las citadas fuentes añadieron que pudo haberla asesinado,
presuntamente, con una escopeta de caza de la que era
propietario y para la que tenía el correspondiente permiso.
Es la misma arma con la que, supuestamente, se suicidó poco
después. Según fuentes de la Delegación del Gobierno, la
mujer había comentado entre vecinos y familiares su
intención de separarse desde hacía dos o tres años. Personas
del entorno de la pareja fallecida afirmaron que el
matrimonio tenía "desavenencias familiares severas".