José Antonio C. C., el guardia civil de 39 años destinado en
Utiel (Valencia) detenido el lunes por matar a su esposa, se
encontraba en activo después de haber estado una temporada
de baja, según indicó ayer Ricardo Peralta, el delegado del
Gobierno en la Comunidad Valenciana. Peralta no especificó
el motivo por el que estuvo apartado del servicio activo,
aunque indicó que no existían indicios que apuntaran a la
posibilidad de que ocurriera el crimen. El Ministerio de
Igualdad no tiene constancia de denuncias previas por
violencia machista.
El guardia civil disparó a su esposa
con su arma reglamentaria en el domicilio conyugal, llamó a
un compañero para confesar el crimen y se entregó a últimas
horas del lunes, apuntaron fuentes del cuerpo armado. Los
compañeros del agresor confeso fueron quienes llamaron a una
ambulancia del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU),
que trató de salvar la vida de la mujer.
Sin embargo, las lesiones de bala que presentaba en el
tronco eran demasiado graves y la mujer falleció tras una
hora de ejercicios de reanimación. La pareja llevaba una
década de convivencia y no tenía hijos, según indicaron los
vecinos.
Acuchillada
Este crimen machista tuvo lugar 48 horas después de que
en Ondara (Alicante) falleciera el domingo una mujer
acuchillada por su marido. El supuesto autor de esta muerte
pasó ayer a disposición judicial, según informó el Tribunal
Superior de Justicia de Valencia. En este caso, sí había
antecedentes de agresiones, ya que la víctima había
comunicado a la Guardia Civil injurias de su esposo en 2008,
aunque no solicitó una orden de protección.
Con la muerte del domingo asciende a 40 el número de
mujeres asesinadas por sus parejas en toda España desde
enero. El delegado del Gobierno para la Violencia de Género,
Miguel Lorente, condenó ayer el último caso de violencia de
género y resaltó la importancia de combatir estos hechos
desde todos los ámbitos: "Desde las instituciones, hasta los
entornos más cercanos, tanto de la víctima, como del
agresor". Además, hizo hincapié en la especial incidencia de
este tipo de agresiones en septiembre, "un mes en el que la
media de denuncias se sitúa un punto por encima de la del
resto de meses".