Los Mossos d'Esquadra investigan el asesinato de una mujer
de mediana edad, complexión recia y origen latinoamericano
cuyo cadáver fue hallado la noche del lunes en plena Gran
Via barcelonesa. La mujer murió asfixiada -tenía la cabeza
tapada con una bolsa de plástico- e introducida en una
maleta naranja de grandes dimensiones que el presunto
agresor abandonó en la vía pública, cerca del edificio de la
Campana. La policía autonómica investiga si se trata de un
"crimen pasional", señalaron fuentes del caso.
Una vecina
del barrio de La Bordeta se topó con la maleta a las puertas
del bloque de viviendas situado en el número 186 de la Gran
Via. A su marido le extrañó que alguien abandonara un objeto
así en plena calle y llamó a los Mossos, que interrogaron al
resto de vecinos para saber a qué hora llegaron a casa y si
habían visto la maleta. Según las declaraciones efectuadas a
los agentes, la mujer no vivía en el bloque. O, al menos,
nadie la había visto entrar allí antes.
Sin documentos
La mujer no llevaba ninguna clase de documentación
encima, por lo que los investigadores aún no han podido
identificarla. A falta de aclarar este extremo -básico para
dar con el homicida- la principal hipótesis que estudia la
policía es que se trata de un nuevo episodio de violencia
machista. Según fuentes del caso, el hombre pudo tener la
intención de transportar la maleta a algún otro lugar,
aunque pudo verse sorprendido por algún vecino y decidir
abandonarla en la calle.
El Servicio de Emergencias Médicas sólo pudo constatar la
muerte de una mujer "de unos 32 años". Los Mossos retiraron
la bolsa que cubría su cabeza para fotografiarla y mostrar
la imagen a los vecinos. Aunque en las primeras horas se
especuló con la posibilidad de que el cuerpo estuviera
descuartizado, la policía desmintió ayer esa posibilidad. El
cadáver aún estaba caliente, por lo que no debió de pasar
demasiado tiempo entre la comisión del crimen y el hallazgo
del cadáver por parte de los investigadores.