Los hombres condenados por violencia de género no harán
terapia, finalmente, con víctimas de malos tratos. Así lo
expusieron ayer los responsables de la secretaría general de
Instituciones Penitenciarias a una decena de asociaciones de
mujeres que habían expresado su malestar por la iniciativa.
Interior matiza así, tras el rechazo frontal de las mujeres
que trabajan con víctimas de violencia, su idea sobre los
talleres de sensibilización para maltratadores.
A unos
19.000 hombres condenados por malos tratos se les sustituye
la pena de cárcel por la realización de trabajos en
beneficio de la comunidad. Instituciones Penitenciarias ha
perfilado un proyecto para sustituir, en algunos casos, los
trabajos por la asistencia a talleres de sensibilización. La
secretaria general, Mercedes Gallizo, dejó claro ayer que el
proyecto es "incipiente", que en todo caso se hará "una
prueba piloto" y que en ningún caso participarán de forma
directa víctimas.
"Nos preocupaba que se hiciera una utilización de las
víctimas como parte del proceso terapéutico", explicó
Ángeles Álvarez, de Enclave Feminista.