Un cadáver hallado ayer en Baños de Ebro (Álava) tiene, a la
espera de la confirmación oficial, casi todas las
posibilidades de ser el de M. V. A. C., la mujer policía
esposa a su vez de un ex policía, desaparecida desde el
pasado 2 de noviembre en Logroño, según fuentes cercanas a
la investigación. El cuerpo fue encontrado en Baños de Ebro,
localidad situada a unos 25 kilómetros de la capital
riojana, minutos antes de las seis de la tarde, cuando una
persona lo vio entre las ramas de unos troncos en la orilla
del Ebro, cerca de una caseta de riego próxima a la presa
eléctrica del municipio, según informó la Ertzainza.
Al
lugar de los hechos acudieron agentes de la Ertzaintza y de
la Policía Nacional y una unidad de la Policía Científica de
la policía autonómica vasca investigó el lugar antes de que
el juez ordenara el levantamiento del cadáver, que fue
trasladado al Instituto anatómico forense de Vitoria, donde
hoy se le practicará la autopsia.
El ex marido de la mujer desaparecida, el policía
retirado B. M. M., madrileño de 36 años,
ingresó el pasado domingo, día 8, en la cárcel de Logroño
por orden del juez , que le acusa de un delito de
homicidio, a instancias del Ministerio Fiscal. El pasado día
2 de noviembre, la mujer policía, natural de Granada, de 35
años, no acudió a su centro de trabajo en Logroño, hecho que
extrañó a sus compañeros porque no había llamado para
justificar su ausencia.
Cuando la agente tampoco apareció los días siguientes ni
dio señales de vida, sus compañeros fueron a buscarla a su
casa de Lardero, una localidad cercana a Logroño, pero no la
encontraron. Lo que sí constataron los policías nacionales
fue que en el piso había signos de violencia, por lo que, el
jueves día 5 de noviembre, decidieron interrogar a su ex
marido.
El ex policía, que ya fue condenado en Ceuta en 2003 por
asfixiar a un ciudadano marroquí durante una detención, negó
que tuviera relación con la desaparición de su ex mujer, de
la que está separado pero no se ha divorciado, con la que
tiene una niña de tres años. El presunto homicida aguantó en
los calabozos policiales sin declarar las 72 horas previstas
en la ley y cuando se cumplió el plazo estipulado, el
domingo por la noche, fue presentado ante el juez de
guardia, que decidió su ingreso en la prisión de Logroño
bajo la acusación de homicidio.
Al considerarse un caso de violencia machista, el juez de
guardia trasladó el asunto al juzgado de violencia sobre la
mujer de La Rioja, en el que el pasado viernes declararon el
presunto homicida y los padres de la víctima. El fiscal
pidió que el ex policía, que abandonó el Cuerpo por una
incapacidad laboral derivada de problemas psicológicos,
continuara en prisión provisional mientras se desarrolla el
procedimiento judicial, sobre el que se ha declarado el
secreto del sumario.
Los dos agentes, que se conocían con anterioridad,
coincidieron en la academia de la Policía de Ávila y después
él se fue a trabajar en prácticas en Ceuta, entre los años
2002 y 2003. En este destino, B. M. M. intentó frenar la
huida de un marroquí cuando pretendía entrar en Ceuta de
forma ilegal y en el momento de la detención le produjo la
muerte por asfixia.
La pareja se fue a vivir a Granada, después a Logroño y
más tarde regresó a Granada, donde se separó legalmente de
mutuo acuerdo, tras lo que él asumió la custodia de la niña
y volvió a la localidad riojana de Nalda, donde compró una
casa. Hace unos meses, la agente retornó a La Rioja
destinada al servicio de conducciones de presos y alquiló un
piso en Lardero, una localidad dormitorio situada a unos
cinco kilómetros de Logroño y cercana a Nalda. Los abuelos
maternos de la niña han declarado sobre el caso y se han
interesado por la situación de la menor, que se encuentra
bajo la custodia de un familiar.